1.24.2012

Las mujeres inmigrantes están sobre representadas en las cifras de violencia machista

Madrid, 24 ene. 12. AmecoPress.- Las extranjeras siguen siendo las víctimas especialmente vulnerables en violencia de género. En el tercer trimestre de 2011, según datos aportados por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género con sede en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), interpusieron el 35 por ciento de las denuncias (12.560), cuando representan el 11,51 por ciento de la población femenina de España.

También resulta significativo el hecho de que de las 4.054 renuncias a seguir con el proceso judicial que se presentaron, el 42 por ciento correspondió a mujeres extranjeras, un porcentaje superior al de denuncias presentadas por este colectivo según los datos aportados el viernes por el Observatorio.

Las mujeres inmigrantes están sobre representadas en las cifras oficiales de violencia y especialmente en los femicidios con respecto a su presencia en la sociedad española. De las 61 mujeres que murieron el año pasado en España a manos de sus parejas o ex parejas, 21 eran de origen extranjero.

Si tratamos de buscar las razones o motivos de esta situación, necesariamente deberemos abordar al análisis desde distintas vertientes. A menudo, determinados sectores profesionales e institucionales sólo consideran trabas las derivadas de su proyecto migratorio: los cambios de roles, la cuestión de las culturas y costumbres, si las mujeres provienen de culturas machistas. Pocas veces se consideran las trabas añadidas que impone la sociedad de acogida o la sociedad española a las mujeres inmigrantes y, de manera especial, las dificultades que estas mujeres se encuentran en su salida de la violencia.

Falta de apoyo

Según los testimonios de profesionales que trabajan con mujeres maltratadas, muchas víctimas de violencia se culpabilizan cuando denuncian al hombre con el que han vivido una “historia de amor”, con el que muchas tienen hijos e hijas, con el que han compartido años de sus vidas, etc. En el caso de mujeres inmigrantes este sentimiento de culpabilidad se acrecienta porque el propio proceso migratorio es un proceso compartido con el agresor. Es un proyecto compartido que les ha exigido mucho sacrificio. La mujer sabe que este señor en el momento en el que sea condenado recibirá una expulsión exprés y de alguna manera se le trunca cualquier tipo de renovación. Además, las familias de los países de origen también ejercen presión.

Y aquí, en España, las mujeres inmigrantes “no cuentan con redes de apoyo y viven en malas condiciones, a menudo, con una gran dependencia económica”, argumentan desde el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, para explicar esa sobre representación de las mujeres inmigrantes en sus estadísticas.

Esta opinión es compartida por Virginia Álvarez, de Amnistía Internacional. “Sin duda que nuevamente la situación de especial vulnerabilidad que viven estas mujeres, la precariedad, la dependencia económica, la falta de redes de apoyo y el miedo a quedarse sin sus hijos, o perder derechos adquiridos, dificulta que se mantengan en su intención de denunciar y salir de la violencia”, explica.

Psicológicamente, al duelo migratorio que experimenta toda persona migrante, se une la frustración del fracaso en unas relaciones de pareja que, en muchos casos, constituye su única red social.

Para que se atrevan a denunciar es necesario apoyar los procesos de estas mujeres reduciendo la autocomplacencia y aumentando la autocrítica, los recursos, y las personas formadas en interculturalidad. Personas formadas que puedan hacer realmente de puente entre lo que estas mujeres están viviendo, que sepan encontrar la manera de acercarse pero no desde el reproche, para que encuentren no sólo apoyo entre ellas, sino también por parte del estado y la sociedad de acogida.

Papeles o derechos

La normativa de extranjería ha venido siendo un auténtico obstáculo añadido que desde luego no comparten las mujeres españolas. La aprobación de la Ley Integral Contra la Violencia de Género supuso la primera norma que reconocía la especial vulnerabilidad de las extranjeras y establecía el compromiso de garantizar su acceso a todos los recursos previstos para las víctimas, en pie de igualdad con el resto de las mujeres, sea cual fuere su situación legal y administrativa.

Pero las leyes de extranjería seguían dando prioridad al control migratorio por encima de los derechos humanos. Fueron muchas las organizaciones que reclamaron la modificación de estas normativas para diluir los temores que hacen que las mujeres inmigrantes que sufren maltratos no se atrevan a denunciar y protegerlas, junto a sus hijos e hijas, y por fin, el año pasado se lograron importantes avances.

Las reformas aprobadas por el Congreso español en el 2011 garantizan que las mujeres inmigrantes irregulares que denuncien maltrato tendrán una protección especial. No se les abrirá un expediente de expulsión y, si ya lo tuvieran, se suspenderá. Esta medida se adoptará a la espera bien de una resolución judicial (como una sentencia o un auto de medidas de protección) o bien de un informe del Ministerio Fiscal que determine indicios de violencia de género. Se les dará también autorización provisional de residencia y de trabajo. Además, este amparo especial también se extenderá a las hijas e hijos menores de las maltratadas. Sólo se llevará a cabo la expulsión en el caso de que una jueza o juez considere que la denuncia interpuesta contra el supuesto maltratador es falsa.

Incoherencias

Pero el problema es mucho más profundo. Estas mismas mujeres a quienes se les asegura protección, conocen, a veces de primera mano, testimonios de mujeres que ven vulnerados sus derechos: víctimas de trata o también, inmigrantes que pasaron por alguno de los CIES españoles (centros de internamiento de personas), donde a pesar de no ser cárceles y de que las personas retenidas no han cometido ningún delito, están controladas por la policía y en condiciones infrahumanas; en uno de estos centros, el de Málaga, en 2006 se produjo la denuncia de violación de diez mujeres a manos de agentes de policía, que aún no han sido juzgados y que probablemente quedarán impunes.

Y si seguimos profundizando, encontramos otras incongruencias. Por ejemplo, todavía no se garantiza que las mujeres extranjeras que no hablan español y se acercan a una comisaría a presentar una denuncia por malos tratos sean asistidas por intérpretes de calidad y con formación en violencia de género. Virginia Álvarez explica que “esto, junto a otras dificultades durante la investigación, hace que cerca del 50 por ciento de las denuncias de mujeres extranjeras en situación irregular están siendo sobreseídas, lo que tiene unas graves consecuencias sobre ellas”.

Ir a la raíz

La violencia contra las mujeres está vinculada al desequilibrio en las relaciones de poder entre los sexos, del cual sería su manifestación más aberrante, y se manifiesta en diversos ámbitos: social, económico, religioso y político. Es importante insistir en que el problema es de origen social y estructural –y no individual- y es multidimensional, puesto que no puede ser entendida de forma aislada.

Hace décadas que existe un reconocimiento internacional acerca de la vulnerabilidad de las mujeres inmigrantes – la doble vulnerabilidad, por ser mujer y por ser migrante- haciéndose hincapié en los últimos tiempos en la necesidad de integrar la perspectiva de género en todas las políticas migratorias. En el caso de las mujeres inmigrantes irregulares, estaríamos ante una situación de triple vulnerabilidad.

En muchos casos se desconoce la existencia de la legislación vigente y los mecanismos previstos que en España vienen aplicándose hace años y que persiguen el maltrato contra las mujeres. Es muy importante hacer un esfuerzo para que las mujeres inmigrantes, con o sin papeles, conozcan sus derechos.

Pero hasta ahora, ningún conflicto social se ha solucionado a golpe de Código Penal, sin atacar la raíz del problema. Habrá pues que transformar las condiciones que generan violencia y eliminar los impedimentos a los que las mujeres –en este caso, inmigrantes- se enfrentan cuando quieren escapar de esa situación de sufrimiento y avanzar en autonomía y libertad.

1.04.2012

racismo viral en México



¿Porqué estos niño, estas niñas piensan que el muñeco blanco es el bueno? ¿Acaso tendrá que ver la televisión en esa manera de pensar ya intuitiva?

Parad el racismo. Un video de AI

1.02.2012

Un mundo de 214 millones de emigrantes

A pesar de la crisis económica mundial y de las crisis políticas, una inequívoca señal de evolución de la humanidad, la emigración, mantiene estables sus constantes vitales. El flujo de personas que cruzan fronteras en busca de oportunidades alcanza los 214 millones de personas, según el informe de la Organización Internacional de Migraciones (OIM) del año 2011, presentado hace algunas semanas en Suiza.

Si a la cifra de desplazados que atraviesan las fronteras se añaden los ciudadanos que protagonizan desplazamientos en el interior de sus propios países, resulta que más de 1.000 millones de habitantes del planeta se hallan actualmente en tránsito.

El progreso de la humanidad está directamente vinculado a su desplazamiento sobre la faz de la tierra. Hace millones de años el primer homínido inició en África el camino y desde entonces las personas no han cejado en su deseo de moverse en busca de mejores condiciones de vida. Y esto sigue ocurriendo también en el siglo XXI.

En este marco de estabilidad general del número de emigrantes en activo, hay una serie de acontecimientos que han modificado algunos comportamientos. Esta es una síntesis de las principales alteraciones detectadas en el informe de la OIM del 2011.

NORTE DE ÁFRICA
Los efectos imprevistos de la primavera árabe

El informe sostiene que la primavera árabe "ha tenido enormes repercusiones en los patrones migratorios de esa región y fuera de ella". Las crisis políticas en Túnez, Egipto y Libia provocaron el temor europeo de una gran ola de inmigración hacia el continente. Sin embargo, no ha sido así: "Sólo un porcentaje muy pequeño de los desplazados por el conflicto emprendió el cruce del Mediterráneo". Un 3% de los inmigrantes llegados en los últimos meses a la isla de Lampedusa, en el sur de Italia, o a Malta procedían de Libia.

La mayor parte de los desplazamientos originados por los conflictos de Libia y Egipto se han resuelto, por el momento, con el retorno a los países de origen. Así ha ocurrido con los inmigrantes asiáticos y los africanos con el consiguiente problema para la débil economía de estos países. Por ejemplo, la OIM estima que unos 70.000 chadianos y 80.000 nigerianos han retornado procedentes de Egipto y Túnez. La pérdida de las remesas enviadas por los emigrantes desde estos países y el aumento de la demanda de alimentos hacen temer una crisis en las naciones de acogida.

HAITÍ Y ASIA
Las graves secuelas de los desastres naturales

Las catástrofes originadas por seísmos o los fenómenos meteorológicos siguen aumentando y, en consecuencia, también el desplazamiento de la población afectada por las calamidades.

En el caso de Haití, cerca de 1,5 millones de personas se han visto obligadas a desplazarse debido al efecto del terremoto. Se esperaba que una parte de esta población emigrara de su país hacia Estados Unidos pero no ha ocurrido debido, apunta el informe de la OIM, a la extrema pobreza de la población, que no puede asumir un viaje "caro y peligroso".

Según un estudio elaborado por la OIM centrado específicamente en las migraciones relacionadas con el medio ambiente, se estima que 38 millones de personas se vieron obligadas a emigrar a consecuencia de algún tipo de catástrofe en el año 2010. El informe concluye que el número de emigrantes naturales es cada vez mayor.

EUROPA Y AMÉRICA DEL NORTE
Las consecuencias desiguales de la crisis económica

El informe de la OIM estima que la crisis en los países más ricos provocará una fuerte reducción de las corrientes migratorias, una abrupta interrupción del aumento de población de extranjeros en los países con ingresos altos, una drástica reducción de las remesas y un aumento de la emigración de retorno.

Sin embargo, el propio informe reconoce que estos comportamientos no han sido extensibles a todos los países. Así, advierte que a la reducción del tráfico de personas tras el estallido de la crisis financiera en el 2007 y el 2008 le ha seguido un nuevo repunte. En este sentido, señala que Canadá y Estados Unidos (pese a las crecientes restricciones de este último país) registran aumentos significativos del número de inmigrantes.

Por el contrario, apunta a disminuciones de población inmigrada en el Reino Unido, a la par que empieza a describir un aumento súbito del número de emigrantes de nacionalidad europea que cruzan el Atlántico en busca de nuevas oportunidades. Tal es el caso de Irlanda, donde se ha detectado una salida neta de 60.000 habitantes.

El informe pone de relieve el impacto de la crisis en los inmigrantes que padecen un nivel de desempleo superior a la tasa que sufren los ciudadanos nacionales. En este capítulo, el informe cita específicamente el caso de España. Sin embargo, advierte, el desempleo no deriva necesariamente en un retorno masivo. En el regreso pesa más la situación del país de origen que la situación del país de estancia. Así, por ejemplo, señala el caso de Polonia, cuyas buenas perspectivas económicas han propiciado el retorno de los nacionales que hasta ahora vivían fuera de su país.

ALEMANIA
El indiscutible atractivo de 'Merkelandia'

Alemania es otra muestra evidente de que las condiciones económicas de una nación de destino son decisivas para promover o desmotivar la emigración. Los últimos datos del Departamento de Estadística de Alemania –que todavía no recoge el informe de la OIM– apuntan a un cambio de tendencia relacionado con la crisis en la zona euro.

Por un lado, la supresión de las limitaciones a la libre circulación dentro de la Unión Europea ha derivado en un claro aumento de ciudadanos procedentes de Polonia, Hungría, Eslovaquia, Bulgaria y Rumanía, que se situó en un 30% de aumento en el primer semestre del 2011.

De los 450.000 ciudadanos que entraron en Alemania en estos primeros seis meses del año, lo que supone un aumento del 19% respecto al mismo periodo del año anterior, un 62% procedía de otro Estado miembro de la UE, mientras que sólo un 11% llegó desde otros países no comunitarios europeos, de Asia o de América.

La migración hacia Alemania de ciudadanos procedentes de España y Grecia también experimentó un fuerte aumento. Llegaron 2.400 españoles, un 49% más, y 4.100 griegos, un 84% más, en lo que parece casi un retorno a un fenómeno propio de los años sesenta.

ESPAÑA
El retorno tras el declive de la exuberancia hispana

La crisis en los países del sur de Europa ha reactivado el retorno de algunos inmigrantes a sus países de origen, especialmente de ciudadanos de Latinoamérica. El informe Extranjeros residentes en España. Principales resultados, de la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración, revela que en el tercer trimestre del 2011 se ha reducido la cifra de extranjeros de cinco de las principales nacionalidades que viven en España (Ecuador, Colombia, Perú, Cuba y Argentina).


El número de ciudadanos de Ecuador, la segunda nacionalidad extracomunitaria con más residentes en España, ha disminuido en 3.234 personas. Mientras, en el caso de Colombia, la tercera nacionalidad, se ha reducido en 1.751 ciudadanos, y en el de Perú, en 1.511.

El informe también habla de la tendencia al equilibrio entre la cifra de ciudadanos procedentes de otros países de la Unión Europea que viven en España y los de terceros países. A 30 de septiembre del 2011, el 48,5% de los extranjeros pertenece al régimen comunitario y el 51,5% restante al régimen general.

MIgración en Lavapiés

12.27.2011

Hoy, último día para solicitar la nacionalidad española por Ley de Memoria Histórica

Para ello es importante que los interesados tramiten una cita para presentar sus papeles en la Embajada de España o el consulado durante hoy y mañana.

La ley, también conocida como la “Ley de Nietos”, es también una oportunidad para los descendientes de españoles de obtener la ciudadanía de aquél país. A tal punto que al 31 de marzo de 2011, un total de 321.623 solicitudes de nacionalidad se habían presentado, se se aprobaron 187.076 y se habían expedido 125.609 pasaportes, se informó.

La ley establece que: “Las personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español podrán optar a la nacionalidad española de origen” y también que “este derecho también se reconocerá a los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio”

En apenas unos años, y propiciado por la crisis económica, España ha pasado de ser un país receptor de inmigrantes, a un país de emigrantes.

La sociedad española ha decidido irse al extranjero para buscar una mejor oportunidad laboral, de la misma forma que lo han hecho durante estos años atrás cientos de miles de extranjeros, en su mayoría latinoamericanos, que buscaban una oportunidad en España.

Y aunque es cierto que la mayoría de los emigrantes españoles decidirá países europeos como destino principal, en los que tenemos libertad para residir y trabajar, no es menos cierto que, a los ojos de los ciudadanos de esos países seremos, auténticos inmigrantes, personal laboral dispuesto a ocupar puestos de trabajo para los que no existe mano de obra en el país de destino, trabajadores ocasionales buscando una oportunidad que en España a día de hoy no existe.

¿y qué diferencia hay entre los que han llegado a España y los que ahora buscamos oportunidades en otros países? Ninguna o casi ninguna.

Ahora es momento de pensar y mirar atrás, de reflexionar en el trato que hemos dado a muchos de los que antes venían aquí a buscarse la vida y pensar en el que queremos que nos den en el extranjero.

España, país de emigrantes… algunos de esos que rechazan la inmigración es posible que se conviertan ahora en emigrantes españoles.

Deseo lo mejor para ellos. Sin rencor.

de Parainmigrantes.info

12.26.2011

MIgrar migrar migrar...otra vez.

LOLA HUETE MACHADO para El País

Giro de 180 grados. En esta década, la emigración volverá a superar a la inmigración en España. Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), cada año se marcharán medio millón de personas por la falta de trabajo y perspectivas. En torno al 10%, españoles. Ponemos cara a esas cifras. Los protagonistas de estas páginas traen de nuevo la sombra de aquellos padres y abuelos con las maletas rumbo a América, Inglaterra, Alemania

Partir es morir un poco. Dejar atrás la familia de uno, los amigos de uno, el barrio de uno, la ciudad de uno... Decidirlo. Cargar la maleta. Cerrar las puertas de la casa de uno (si es que tiene) para abrir otra (si es que la consigue) de la que aún no se tiene llave. Decir basta y marchar voluntariamente y/o por necesidad. Hay mil razones ahora en España: por falta de trabajo, de oportunidad, y hasta por desilusión y decepción sociopolítica. "El país propio deja de ser de algún modo el país apropiado, deja de ser opción", dice Mónica Muriana, periodista, aquí retratada junto a su joven familia, pensando ya en abandonar el lugar en que vive.



Y uno se va. Las ilusiones perdidas, titulaba Concha Caballero, profesora de literatura y exportavoz de IU en el Parlamento andaluz, un artículo en EL PAÍS: "No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adónde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. 'Mi hija está en Berlín', 'Se ha marchado a Montpellier', 'Se fue a Dubai', son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país".

Nuevos exiliados. Como las personas que aparecen en estas páginas. Y muchos otros. Jóvenes y no tanto. Un goteo desde que comenzó la crisis que no tiene número concreto. Solo estimación estadística y mucho eco, en la calle y en la prensa: Generación noqueada, tituló ya en 2010 El País Semanal, viéndolo venir. O esta noticia: Necesitamos 200.000 extranjeros. La canciller alemana creó a principios de año grandes expectativas al anunciar su intención de contratar mano de obra cualificada en España. Una más: Récord de emigrantes en Inglaterra: "12,6% de españoles más allí en 2010-2011. Jóvenes parados emigrantes de ida y vuelta: mientras el Gobierno de Merkel necesita cubrir 800.000 puestos de trabajo, David Cameron se ve comprometido con la llegada en un año de 25.000 españoles...".

Así, los emigrantes económicos vuelven a ser una realidad en España (lo fueron durante todo el siglo XX y dejaron de serlo a finales de los ochenta). Nadie lo hubiera creído hace apenas un lustro. La prueba: revisando la hemeroteca, ahora que El País Semanal acaba de cumplir 35 años, encontramos en el Extra del 30º aniversario, publicado en mayo de 2006, que una de las historias incluidas en él se titulaba Cómo hemos cambiado: "La inmigración ha cambiado el perfil del español del siglo XXI. De pocos (33 millones) e iguales hemos pasado a ser más (44 millones), más heterogéneos y multiculturales. Marroquíes, ecuatorianos, rumanos o asiáticos conforman un país nuevo". Y en ese mismo texto se citaba un editorial de este periódico en 2002 titulado Gracias por venir: "El primer bien de un país es su población. Y esta depende cada vez menos del lugar de nacimiento. Somos más gracias a los demás. En esta España que envejece, la inmigración cae como agua de mayo".

País de inmigrantes éramos hace nada y somos de hecho hoy: España ocupa el puesto número ocho en el top ten de países con mayor número de inmigrantes internacionales según el MPI (Migration Policy Institute) en 2010. La población extranjera suma 5,7 millones de personas, en un continente, Europa, que, según advertencia de la Comisión Europea, tendrá en 2050 un déficit de 100 millones de trabajadores y que necesitará alrededor de 20 millones altamente cualificados en las próximas dos décadas.

Pero la reciente Proyección de la población de España a corto plazo 2011-2021, del Instituto Nacional de Estadística (INE), ha dado el dato, la alarma que marca el comienzo del giro del péndulo: si se mantienen las tendencias actuales, la población española se reduciría hasta los 45,6 millones en 10 años. Se registrarán un 18,1% menos de nacimientos y un 9,7% más de muertes que en 2010. También el saldo migratorio será negativo a partir de 2011, ya que el número de 450.000 inmigrantes nuevos se verá compensado por la marcha al extranjero de 580.850 personas.

Ante la posibilidad futura, alarmas encendidas.

Pero aunque el asunto está en la calle, en las tertulias, en las casas..., aún no hay datos ciertos de las dimensiones de este movimiento de salida de personas, y sí dificultades en su cuantificación, cuenta, entre curso y curso, la demógrafa Amparo González Ferrer, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC): "La mejor aproximación al fenómeno de la emigración de españoles que huyen de la crisis es la Estadística de Variaciones Residenciales (EVR), en la que se registran las bajas que se producen en los padrones de los municipios por cambio de residencia al exterior". Pero hay otras como el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero, según el cual el número de españoles residentes en el exterior aumentó en 102.432 personas de 2009 a 2010, y en 128.655 de 2010 a 2011, un crecimiento que estaría matizado por las nacionalizaciones de españoles vía Ley de Memoria Histórica y el Censo Electoral de Residentes Ausentes. Ninguna de ellas, dice, lo mide bien. "Se mide mal, porque en muchos casos es fácil vivir como comunitario en otros países de la UE sin tener que registrarse en el Consulado español. Aunque el stock de españoles que residen en el extranjero es, efectivamente, mayor que el que reflejan las cifras... Sabemos que no todos se registran, pero también que no hay motivos para que ahora se registre más gente que hace tres años, pues los incentivos para hacerlo no han cambiado mucho. Por tanto, sí podemos creer que ha aumentado algo la salida de españoles".

Partir. A Mónica y su familia, los Bezanilla, y al resto de elegidos para este reportaje, les cuesta la decisión. ¿Las razones para salir? En su caso: paro de ambos, precariedad en las pocas ofertas que encuentran, políticas educativas que consideran nefastas y afectan a sus dos hijas, recortes sociales que también. Se quieren ir porque la decepción, una u otra, planea sobre el horizonte cotidiano y sobre su futuro. No hay trabajo, cinco millones de desempleados en las últimas cifras; ninguna perspectiva de encontrar un puesto digno en un universo de mileuristas que se fue instalando como natural en época de vacas gordas y que ahora, que son escuálidas, amenaza con convertirse en moneda común. España tiene los jóvenes más preparados, peor pagados y más parados de Europa.

"Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras", sigue Caballero en el artículo citado al inicio. "Aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable... No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-ni que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos".

No es la primera vez. Los movimientos migratorios en España son un clásico: por nuestra situación geográfica y económica, por nuestra convulsión política. Fuimos emigrantes a lo largo de la historia. Partir se titula un documental de Eduardo Margareto que se presentó en el último festival de cine de Valladolid y que describe la emigración a Cuba en la segunda mitad del siglo XIX, cuando miles de españoles escaparon del hambre, de la posibilidad de ser enviados a la guerra con Marruecos...

La catedrática de Historia Josefa Otero Ochaíta cuenta la mar de bien estos vaivenes migratorios, puesto que se los trabajó a conciencia como metodología de estudio para sus alumnos: Emigrantes-inmigrantes. Movimientos migratorios en la España del siglo XX, lo tituló. Y dice que le gustaría poder actualizar ahora, dados los cambios últimos en la materia. "Entre 1900 y 1930 emigraron algo más de tres millones de españoles, según las cifras oficiales, aunque las investigaciones recientes calculan que alcanzarían los cuatro millones y medio debido a la emigración clandestina, para no cumplir el servicio militar o evitar pagar las tasas de salida. Utilizaban dos fórmulas para evitar el control del Gobierno: salir por un puerto extranjero o embarcarse en alta mar, lo cual hacían muchos canarios, asturianos y gallegos", cuenta. Durante la Primera Guerra Mundial, los españoles preferían irse a Francia. Y tras ella volvieron de nuevo sus ojos hacia América: Cuba, Brasil y Argentina, especialmente. Argelia era, sin embargo, donde más: se adelantaban las cosechas de cereales y hasta allá cruzaban los temporeros.

Cuenta también Otero cómo la guerra civil modificó estas tendencias migratorias en cadena. Y cómo fue una sangría el exilio: "La principal consecuencia fue la pérdida de una generación, considerada como la mejor formada de España después de la del Siglo de Oro. Se exiliaron científicos, escritores, sanitarios, educadores, políticos democráticos, y en consecuencia: retraso económico, científico y cultural". Un tiempo del que León Felipe escribía: "Franco, tuya es la hacienda, la casa, el caballo y la pistola. Mía es la voz antigua de la tierra. Tú te quedas con todo y me dejas desnudo y errante por el mundo... Mas yo te dejo mudo... ¡mudo! Y ¿cómo vas a recoger el trigo y a alimentar el fuego si yo me llevo la canción?".

Y 'El tren de la memoria' tituló Marta Arribas su película, que fue premio del jurado del Festival de Málaga. En él se ven maletas, muchas maletas atadas con cuerdas, trenes repletos y miradas perdidas, hombres en su mayoría que partían a Alemania, Francia o Suiza en los años sesenta a trabajar según la necesidad de mano de obra barata. ¿Profesión? "Labrador". ¿Profesión? "Minero", se oye... Arribas eligió mujeres para su película. "La idea nació del contraste entre la inmigración de hoy y la nuestra de ayer, salir con contrato o venir buscando lo que sea, a la intemperie", nos contaba la realizadora hace poco en Sevilla. Dio con la protagonista, Josefina Cembrero, que había salido a principios de los sesenta, con 18 años, hacia Nuremberg (Alemania), y retornó dos décadas después. El filme es un viaje en tren rememorando el pasado para descubrir que no todo fue lo idílico que lo pintaron: "Llegar, integrarse, la barrera del idioma; intentar conseguir dinero para la familia y pintarlo todo luminoso para que nadie sepa que te va mal". También la dureza de las ausencias, las familias dejadas atrás, los hijos que con los años dejan de serlo, los padres envejecidos, y el choque ya del retorno, imposible volver a ser ya de ningún lado, en realidad. Entre 1959 y 1973 emigraron al continente europeo un millón de personas, en un movimiento de carácter económico. Europa crecía. Muchos se quedaron. Millón y medio aún siguen fuera; donde más, en Argentina, Francia, Venezuela y Alemania.

Sin ser aquello, legiones de amigos y/o conocidos, bien formados, desocupados, andan preguntando hoy aquí y allá (mucho en las redes sociales) por opciones de trabajo en Alemania, por ejemplo, país no afectado brutalmente por la crisis última, pero también por América y Asia. Profesionales que buscan fuera lo que escasea dentro, mientras las empresas de recursos humanos y de trabajo temporal no dan abasto: las solicitudes para trabajar en el extranjero se duplican, dicen en Adecco.

Ingenieros, técnicos, personal sanitario e investigadores que desean trabajar en lo suyo son los que más se están marchando, señala Virginia Collera en los perfiles que ha buscado a través de la red europea Eures, que tiene acuerdos firmados entre los servicios públicos de empleo de España y Alemania, y de agencias de trabajo temporal. Pero también hay albañiles en busca de tareas adecuadas que aquí, tras romperse la burbuja inmobiliaria, se volatilizaron, y hasta una profesora que para saber exactamente el lugar de Corea del Sur donde estará su vida próxima hubo de mirar en un mapa. "Buscan dignidad laboral", resume Collera.

"La tradicional alergia del trabajador español a la movilidad geográfica comienza a diluirse", dicen en el análisis de los resultados de la última oleada del Global Talente Mobility Study (GTMS), recién publicada y realizada por The Network que incluye más de 50 portales de empleo. Un 64% de españoles que buscan empleo reconoce que estaría dispuesto a irse por necesidad. "Mejorar las oportunidades profesionales y la difícil situación por la que atraviesa la economía española son los principales motivos. Tener un mejor nivel de vida, ampliar experiencia y aprender un idioma son otras de las causas señaladas". Quieren hacer las maletas, pero no a cualquier precio: lo harán si obtienen buen sueldo (la mitad) y buenas condiciones laborales y sociales (41%). El 62% se conforma con un contrato temporal. De hecho, el 47% de los que buscan trabajo estaría dispuesto a irse durante más de cinco años si las condiciones fueran positivas sin más. ¿Dónde? "Hay cambios significativos... Alemania (55%) y Reino Unido (46%)".

Para la demógrafa González Ferrer, dado el perfil de la crisis, este movimiento de población que se está viviendo será duradero: "Aunque es difícil precisar su magnitud, creo que durará por al menos dos motivos. Uno, porque todo indica que la crisis será larga y es indudable que la grave situación económica que atraviesa España y el alto desempleo son un factor clave en la gestación de este movimiento de salida. Y otro, porque el desempleo generado por la recesión se ceba con las personas extranjeras y, seguramente también, con las de origen extranjero, incluso si se han naturalizado y adquirido la nacionalidad. Para estas personas, el retorno a sus países de origen es siempre una opción abierta".

Partir es morir un poco, se dice en Latinoamérica. Todos, sea cual sea el género y la condición, sufren con la decisión. Y esto hasta tiene su nombre de síndrome: el de Ulises, lo llaman. "Emigrar se está convirtiendo hoy, para millones de personas, en un proceso que posee unos niveles de estrés tan intensos que llegan a superar la capacidad de adaptación de los seres humanos", dice el psiquiatra de la Universidad Complutense Joseba Achotegui. Él y otros especialistas analizan en un volumen titulado Transitar por espacios comunes los efectos sobre la salud, el estrés y el quiebro físico y psicológico de la acción de migrar, la ruptura. Y hasta habla, en boca de Teresa del Valle, de la Universidad del País Vasco, de la existencia de otro modo de medir el tiempo: tiempo de desarraigo, lo define. "Hay características del tiempo que tienen relación con problemáticas concretas. La preparación para el cambio: la salida del lugar, el duelo. La ceremonia del adiós. El tiempo de conocer cómo navegar en los sitios. El tiempo de la nostalgia. El tiempo de los descubrimientos. El tiempo de los encuentros. El tiempo de sentirse en casa. El tiempo del recuerdo".

En el filme de Arribas, una de las mujeres emigrantes, Leonor Mediavilla, recuerda: "La llegada a aquel andén me causó una impresión tremenda. Me olvidé de mis padres, de mis hermanos, de mí misma, porque pensaba que aquello no podía ser realidad. Aquel andén estaba abarrotado de hombres, totalmente cubierto, con maletas y bultos por todos lados. No sé si fueron instantes o minutos, pero sentí vergüenza de mí misma, de verme en esa situación". Desde la psicología, dice Del Valle, se resalta la importancia del duelo, del adiós: "Hay mucho de duelo por el lugar que se abandona; en él está presente la identidad que confiere un lugar a través de sus espacios, de la gente que los llena, de memoria a través de generaciones. Ante el momento de abandonarlo se activa la memoria. Se intenta grabar lo que se ama para llevarlo consigo".

Sin ser ese tiempo dramático, lo mismo o similar cuentan ahora muchos a través de redes sociales, aquellos que desean marchar o los que ya lo hicieron. Como Pablo, participante en un foro de extranjeros en Alemania (Auswanderung Forum en 2005), que aunque escribe largo, los resume bien a todos: "La decisión de emigrar es tan personal y obedece a tantas razones que seguramente nadie entienda. Pero en lo que seguramente estaremos todos de acuerdo es en que, una vez tomada la decisión, solo queda por delante avanzar, avanzar y tratar de no mirar atrás, para no correr el riesgo de quedarnos como estatuas de sal, petrificados y sin pertenecer a ningún sitio, ni el que dejamos ni el que adoptamos".

Y sigue: "Muchas personas, por razones perfectamente comprensibles, toman el camino rápido, sin analizar a fondo la decisión de irse. Y aquí comienzan los problemas: nunca vamos a saber a ciencia cierta quién originó el rumor de que en el extranjero se hace dinero fácil, que enseguida se tienen autos, casas y el desarrollo personal-profesional tantas veces reclamado en nuestros país de origen. Primera frustración: hacerse camino en otro país, otra cultura diferente (aun en los casos de hablarse el mismo idioma), no es nada fácil. Y no es solo sentirse un sapo de otro pozo... Si emigraste comprando ese cuento del 'todo ya' y 'en un par de años me vuelvo con los bolsillos llenos, por tanto ni me interesa compartir nada de esta nueva cultura', lo vas a pasar muy mal. Si decides partir sabiendo que nada es fácil y lleva muchísimo tiempo, tanto tiempo que la mayor parte de las veces adoptas el nuevo país de por vida..., que dejarás atrás tu familia, tus amigos, tus afectos, tu lugar, que vas a llorar más de una vez solo y quizá sin liquidez; si has analizado esto y aun así decides hacerlo, entonces estás preparado para emigrar".

Historias:

Exilio en Suiza

Luis Miguel Milreis, encofrador de origen portugués, de 37 años. Trabaja desde el verano en Suiza. Llevaba dos años en paro.

Milreis siempre ha estado en tránsito: a los 18 años llegó a Extremadura porque "en Portugal no había trabajo para los jóvenes". Empezó en la construcción, lo primero que encontró, y ha trabajado en obras por toda la geografía española. "Sé lo que es estar fuera de casa, pero esto es diferente", se lamenta. Su último trabajo lo llevó a Vitoria. "Me pagaban 1.600 euros, pero después de comidas, gasolina y alojamiento me quedaban 800". Su mujer, auxiliar de enfermería, también estaba en el paro, así que en julio se marchó a Suiza. "Es muy duro estar tan lejos de la familia, es lo que más duele. Y luego está la lengua, es imposible comunicarse". Antes "tomaba por locos a los que me advertían y me decían que se iban a acabar las vacas gordas". Ahora está convencido de que "el presente va a ser mejor que el futuro". Dice que a sus dos hijos, Sergio y Milena, de 16 y 10 años, solo les pide que "estudien para que no tengan que encontrarse en esta situación".

Tierra de oportunidades

Erika Börjesson, de 29 años, de madre catalana y padre sueco, vive desde el 1 de noviembre en São Paulo. Quería cambiar de sector: abandonar la publicidad e introducirse en la gestión cultural. "Aquí ese giro suponía empezar desde cero. En Brasil, ¿quién sabe?".

"Un día me llegó un briefing de un cliente y pensé: 'a ver, ¿cuál va a ser mi aportación al mundo? ¿Vender cerveza?". Llevaba ya tres años trabajando en una agencia de publicidad y decidió que era hora de cambiar. Primero se matriculó en un máster de gestión cultural. Luego compró un billete con destino a São Paulo. ¿Su objetivo? "Aprender y coger ideas. Brasil está en auge y quería probar. Sin un plan cerrado ni calendarios". No se pone fecha de regreso, pero sabe que volverá. Incluso qué le gustaría hacer. "Siempre he querido montar algo propio, un espacio sociocultural en Barcelona" (ciudad en la que ha vivido desde los siete años). A pesar de su optimismo, es realista. "Creo que lo vamos a tener más difícil que nuestros padres, pero yo confío en mí. Creo que, si le pongo ganas, todo va a salir bien".

Familia busca su sitio

Mónica Muriana, Fernando Bezanilla y sus hijas, Valentina y Nora, aún no tienen claro cuál será su destino. Barajan Dinamarca, Brasil, Colombia... Solo saben su objetivo: "Queremos impulsar nuestras carreras y conciliar, no solo vivir para trabajar como aquí".

Este será el segundo exilio de Mónica (39 años), periodista, y Fernando (42), operador de cámara. El primero fue en 1996. Él acababa de quedarse en paro y ella había terminado la carrera y no tenía muchas expectativas laborales. Entonces se mudaron a Dublín. Su nuevo destino aún no lo han decidido. "Es distinto irse solo a irse con dos niñas". El trabajo de Mónica empezó a tambalearse cuando "dejó de dedicarle 18 horas al día" con la llegada de Valentina (4 años) y Nora (1). Ahora encadena trabajos eventuales; Fernando es autónomo "en horas bajas". Viven en Meco (Madrid) y quieren un cambio. "Aguantábamos porque nuestras hijas iban a una escuela pública que era modélica". Pero ahora es una víctima más de los recortes. "Una empresa de limpieza se ha hecho con la gestión del centro, que presentó el proyecto más económico".

Enfermero con destino a Noruega

En primavera, David Ríos, de 29 años, se incorporará a su nuevo puesto de trabajo en Noruega. No se va por elección propia. Dice que "ha enviado más de 1.000 currículos a empresas españolas". Sin suerte. Cada día dedica cuatro horas a aprender noruego.

Este enfermero y técnico de rayos se declara "decepcionado e insatisfecho" con la sociedad que le ha tocado. "Estudias y trabajas duro, y eso no se premia". Tras un año en el extranjero, con el inglés aprendido y nociones de sueco, pensaba que encontrar trabajo no sería complicado. El último fue de dependiente en una tienda. A sus padres, dice, no les entusiasma este viaje sin billete de vuelta. "Insisten en que haga una oposición. Ellos saben lo que es ser inmigrante, vivieron en Francia y mi padre siempre me dice que en el extranjero eres ciudadano de segunda. Y yo respondo que aquí tampoco me siento ciudadano de primera". Por si acaso, este leonés sigue atento a todas las ofertas en España. "Reniego de eso de 'como aquí, en ningún sitio', pero voy a echar de menos tantas cosas...".

Al fin del mundo

Ana Álvarez Simón, de 31 años, profesora de español en Barcelona, pondrá rumbo a Seúl en enero. Allí le esperan su pareja, Oriol, y una buena oportunidad. "Es mi trabajo ideal. Las condiciones, si las comparo con las de aquí, son de ciencia ficción".

Tuvo que consultar en el mapa la ubicación de Corea del Sur. Literalmente. Ana es profesora de español "por vocación", subraya, aunque su sentido práctico la empujó a presentarse a las pruebas para trabajar en una caja de ahorros. Las superó. "Me las planteé como un reto, porque estaba rebotada. Tuve trabajos con unas condiciones pésimas". Llegó a cobrar cinco euros la hora por sus clases y veía cómo gente sin formación le "pasaba por delante" una y otra vez. "Al principio sentía rabia, luego la asimilé y se transformó en frustración". Pero eso ya es historia; ahora está entusiasmada con su "exilio asiático". Su pareja trabaja desde el pasado verano en la Universidad de Seúl, y ella lo hará a principios de año. "Por fin voy a tener un trabajo en el que me sienta valorada".

Plan b en Panamá, Argelia o Brasil

Alberto Jiménez, zaragozano residente en Elche, se quedó en paro hace dos años. "Mi primer pensamiento fue desaparecer del mundo de la construcción". Es alicatador con un par de décadas de experiencia. "Me doy hasta junio. Si no encuentro nada, me iré a donde sea".

Su otra faceta es emprendedor: en el pasado puso en marcha un par de proyectos empresariales y ahora está inmerso en el tercero, que espera sea su tabla de salvación. "Ideas no me faltan, pero sí financiación". Por eso le ha puesto un plazo a ese "empeño". "Hasta junio. Si no consigo levantarlo, aceptaré la primera oferta que me hagan para irme al extranjero". No será la primera: le ofrecieron irse a Camerún, pero su entorno se lo desaconsejó. "Me contaron experiencias complicadas". Si su plan A no sale, el B puede llevarlo a Panamá, Argelia o Brasil, donde trabajan algunos compañeros suyos. "Me cuentan que es duro, pero...". Dice que su presente nunca se lo hubiera imaginado -"siempre me he buscado bien la vida"-, pero su futuro lo ve claro. "En cinco años me veo trabajando para mí".

Inglés, asignatura pendiente

Mariola Ferri, de 26 años, partirá a Inglaterra en cuanto pasen las Navidades. Allí trabajará en hostelería. Su gran apuesta para 2012 es el inglés."De todas las ofertas me descartan por no dominarlo". Espera que la cosa mejore para poder volver pronto a Valencia.

Mariola se debatió entre estudiar administración y dirección de empresas o magisterio, pero se decidió por la primera "porque, claramente, tenía más salidas laborales". Desde que terminó en 2009 ha encadenado prácticas en banca y marketing con trabajos "más bien precarios" de camarera y recepcionista. "Estás ahí, de pie, con tu uniforme, y piensas: ¿para qué me ha servido? Es justo lo último que te imaginabas. En cuarto de carrera pensaba en comprarme un coche, porque lo lógico era encontrar un trabajo después de las prácticas. Aún no me lo acabo de creer". Su intención es pasar, como máximo, un año en el Reino Unido. "No me gustaría estar mucho tiempo fuera, pero tampoco volveré a cualquier precio. Lo haré si la cosa mejora y hay oportunidades laborales".

Medellín-Madrid-Shanghai

Julián Baena, arquitecto colombiano de 33 años, llegó a España en 2008 después de descartar Dubai. "Y a los tres meses ya estaba aquí la crisis". Aterrizó en la urbe china a comienzos de noviembre. En diez días encontró trabajo en un buen estudio de arquitectura.

Está apurando sus últimos días en Madrid. "Vendiendo enseres, la moto, arreglando papeleos, despidiéndome de amigos". Todo se precipitó antes del verano. El estudio en el que trabajaba parecía sortear la crisis. "Tenía un piso, una moto, vivía bien y había trabajo". Hasta que, para su sorpresa, lo despidieron en junio. "Primero busqué trabajo aquí". Tuvo ofertas mileuristas. Así que decidió probar suerte en Shanghái, donde había pasado largas temporadas por la Expo. "En diez días hice ocho entrevistas". Es consciente de los pros y los contras de su aventura china. "Voy a perder calidad de vida, pero lo contrarrestaré con dinero". Se ha puesto un límite de dos años en el país asiático. ¿Y el próximo destino? "No lo sé, Río de Janeiro quizá. Aunque volvería a Madrid, sin dudarlo".

Españoles: migrantes otra vez

Se van. Entre enero y septiembre de este año, 50.521 españoles han hecho la maleta rumbo al extranjero. Son un 36,6% más que los que tomaron esa decisión en 2010 (36.967, de los que 30.418 marcharon en los tres primeros trimestres). Así se desprende de las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE). Eso ocurre en un país donde, por primera vez en los tiempos recientes, la emigración supera a la inmigración: las llegadas, boyantes antaño, se han ralentizado este año mientras cobran auge las salidas. Es la factura de la crisis económica. Reino Unido, Francia, Estados Unidos y Alemania son los destinos preferidos.

Los españoles ganan terreno en las partidas. Tiene esta nacionalidad el 12,4% de las 407.214 personas que han emigrado entre enero y septiembre de este año, según las Estimaciones de Población Actual que realiza el INE —no desglosan cuántos son españoles por nacimiento y cuántos por adquisición de nacionalidad—. El ritmo de emigración general se acrecienta: las salidas de los tres primeros trimestres superan ya a todas las del año anterior (403.013), cuando el 9,2% de los emigrantes tenía pasaporte español.

Más hombres que mujeres, y sobre todo, jóvenes: esos son los que se van de España. Las estimaciones pormenorizadas de 2010 que ha difundido el INE permiten afinar el perfil de los emigrantes. Se trata de varones en mayor medida (58%), aunque en el caso de los españoles que salen la proporción es más equilibrada: 52% de varones y 48% de mujeres. “La diferencia se debe a que entre los extranjeros los hombres sufren un paro mayor que las mujeres. Las familias se fragmentan. Ellas se quedan porque conservan el empleo y ellos se van con algún hijo”, detalla el catedrático de Sociología Antonio Izquierdo, de la Universidad de A Coruña. Entre los españoles, hombres y mujeres sufren el paro casi por igual y parten en circunstancias similares.

La emigración a Alemania se ha duplicado entre enero y junio

La edad cuenta. El año pasado se registraron más de 10.000 partidas por cada cohorte de edad entre los 24 y los 36 años a nivel general. Sin embargo, en el caso de los españoles, la edad con mayores salidas se sitúa entre los 32 y los 36 años (en torno a un millar por cada grupo de edad). “Emigran los más jóvenes porque tienen mayor potencial”, señala el demógrafo Juan Antonio Fernández Cordón. “Es muy inquietante haber formado magníficamente a una población y que ahora se la mandemos a los países desarrollados”, lamenta. “Los que se van son jóvenes muy cualificados, con idiomas. Saben que lo que no hagan a los 35 años ya no lo harán”, afirma Izquierdo.

A tenor de los datos de 2010, el destino preferido es la Unión Europea: la meca del 36,5% de los emigrantes españoles. Los favoritos para instalarse son Reino Unido (4.004 españoles llegaron el año pasado) y Francia (3.561). Alemania se sitúa en tercer lugar (2.198), pero aparece como un destino en auge: en el primer semestre de 2011 ha recibido ya a 2.400 españoles (un 49% más que en mismo periodo de 2010), según las autoridades germanas. Fuera de Europa, el lugar más frecuente es EE.UU (2.988 personas), seguido de Argentina (1.995), Ecuador (1.890), Venezuela (1.798), Suiza (1.706) y Marruecos (1.113). Entre los países lejanos destacan China (emigraron 497 personas) y Australia (488).

Reino Unido, Francia y EE UU también son destinos preferentes

“En 2008, cuando empezó la crisis, afectó a los extranjeros. A partir de mayo de 2010 \[cuando el presidente Zapatero asumió el deterioro y anunció los primeros recortes\], se tomó conciencia de que afecta a los españoles y el sentimiento de estar al borde del abismo no ha hecho más que crecer”, analiza Andreu Domingo, subdirector del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona. Cree que esta salida tiene tintes de “cuestión emergente”. “Recibir mano de obra formada era el sueño del Reino Unido, Francia y Alemania cuando se firmó el tratado de Schengen, que apostaba por la movilidad intraeuropea”, plantea. “Al paro, la incertidumbre y la falta de expectativas se suman noticias de otros Gobiernos como el alemán que dicen ‘os estamos esperando”, describe Domingo, quien cree, además, en un posible “factor contagio” en la toma de esta decisión.

“Volvemos a una situación en la que la emigración es la vía para resolver el problema. Es una sangría”, observa Fernández Cordón. “El flujo migratorio sigue el ritmo de la crisis, por lo que es esperable que siga habiendo más salidas que llegadas”, pronostica Domingo. El mismo futuro pinta el INE en sus proyecciones hasta 2020. Solo para 2011 prevé 580.000 partidas y 450.000 llegada.

Fuente: El País

12.25.2011

Una vida mejor



trailer . corto- de la película con Daian Bichir sobre in trabajador indocumentado en LA. Accedan aquí

satirizando....

de políticas de migración por venir



copio tal cual un comentario a este video:
"
Rajoy sera racista todo lo q querláis vosotros socialistas pero en la mayoria de los Españoles pensamos igual que él, y esto es una realidad y si no mirad los resultados en las ultimas elecciones que España esta pintada de azul por los 4 costados, asi que España es racsta y a mucha honra ¡INMIGRANTES FUERA, YA¡ que ni un solo inmigrante pise suelo español mientras haya un solo español que pase hambre o no tenga trabajo.

Y quien piense replicar q lo piense dos veces porque habla contra españa.
"

12.21.2011

"Negro de mierda, te vamos a echar de España"

Una de las pocas organizaciones que tiene acceso al Centro de Internamiento de Aluche, la ONG jesuita Pueblos Unidos vuelve a denunciar "el trato inhumano, las agresiones, el racismo y la violación de derechos y libertades" que de manera "cotidiana" padecen las personas que acaban encerradas en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche, en Madrid.

A pesar de estar señalado desde hace años en numerosos informes de distintas ONG, de instituciones como el Defensor del Pueblo, de Naciones Unidas e incluso en una auditoría para la Unión Europea elaborada por la Red Migroeurop , como un "agujero negro del estado de derecho" las denuncias se siguen acumulando "sin que la situación apenas haya mejorado".

Marius Thom, camerunés estuvo más de 50 días encerrado en el polémico CIE de Aluche donde vio "peleas de todo tipo y hasta como un compañero argelino desesperado intentó ahorcarse por todo lo que estaba sufriendo. Solo te insultan, te humillan, te dicen de todo como negro de mierda tu vienes a robar a España , te vamos a mandar a tu país. A un chico de Mali que estaba en mi celda lo intentaron deportar 3 veces y como no pudieron, a la tercera llegó de Barajas con el cuello roto y la mano rota ". Thom ha contado su historia en la presentación del informe ''Miradas tras las rejas'' elaborado por el coordinador de Pueblos Unidos, Daniel Izuzquiza y la responsable de asuntos jurídicos en la entidad, Cristina Manzanedo; fruto de las 1.049 visitas que 16 voluntarios han realizado a 248 internos a lo largo del año, destapando hasta 173 casos de especial vulnerabilidad, como tener hijos menores de edad en España, estar embarazada, haber solicitado asilo o ser una potencial víctima de trata.

Como resultado de este cúmulo de "vulneraciones de los derechos básicos" Pueblos Unidos se ha visto obligado a presentar una media de dos denuncias mensuales por la vía penal por agresiones, torturas, trato inhumano o racismo por parte de la policía hacia los 248 internos que esta organización de jesuitas han atendido en el centro de internamiento de extranjeros de Aluche.

En el informe de esta organización se detalla que el 53 por ciento de los internos acaba siendo expulsado. Que el 80 por ciento son de origen latinoamericano o del África Subsahariana y que el 36 por ciento de los internos han sido detenidos en Madrid.

En este sentido, la organización denuncia un ingreso indiscriminado y una duración excesiva del internamiento. En total, el 60 por ciento de las personas visitadas llevaba más de 40 días en el CIE, pero sólo la mitad fueron expulsados. "La policía solicita y muchos juzgados de instrucción autorizan el internamiento de forma generalizada sin entrar a valorar las circunstancias concretas del caso", explica el informe. Izuzquiza, por su parte, plantea el por qué les internan "si saben que no les van a poder expulsar".

Según el trabajo, el 10 por ciento de estas personas había sufrido alguna "situación anómala" objeto de denuncia, lo que ha motivado que Pueblos Unidos haya interpuesto de media una queja cada quince días este año. En la actualidad, tienen cerca de 15 casos judicializados, diez de ellos por la vía penal relativas tanto a la "gestión colectiva de los castigos" en el CIE como a "lesiones" y "torturas" dentro de sus puertas o durante la deportación en el Aeropuerto de Barajas.

Sobre este asunto, Manzanedo ha explicado que a la hora de embarcar a una persona en un avión hay "una línea gris" para medir la "fuerza proporcional necesaria", pero también "hay líneas negras, como la violencia gratuita, las fracturas de huesos, los hematomas muy fuertes y visibles, los restos de sangre en la ropa" y demás indicadores que revelan "un uso desproporcionado" de la autoridad policial. "Ocurre, y somos testigos de ello, que expulsamos a la gente con más que palabras", ha añadido.

En menor medida han presentado denuncias por agresiones dentro del CIE a cargo de los funcionarios, aunque han documentado casos como el de una persona trasladada a un rincón sin cámaras y forzada mediante malos tratos hasta ceder su huella dactilar. Manzanedo ha apuntado que la mayoría de estas denuncias acaban en sobreseimiento por falta de mecanismos para aclarar si los hechos se produjeron o no.

Además, ha indicado que hay "múltiples obstáculos que impiden investigaciones eficaces" sobre las agresiones como la existencia de "puntos ciegos" sin cámaras de seguridad tanto en el CIE como en Barajas, la "imposibilidad de identificar al policía denunciado" porque, en muchos casos, no llevan visible su identificación ni facilitan a demanda el número de placa; y por la "pasividad del Ministerio Fiscal y de algunos juzgados de instrucción en el impulso de estas causas".

El Ministerio del Interior "no ha respondido a ninguna de las peticiones de entrevista ni a las cartas "enviadas por la Organización

Asimismo, el informe refiere situaciones "vejatorias" como la falta de retretes. Los internos duermen en módulos con celdas que comparten 8 personas y que no disponen de baño, por lo que deben pedir permiso a la policía para acudir, también por la noche. "Trato vejatorio es tener que orinar por la noche en un bote de plástico, vomitarte encima, orinar encaramándote a un lavabo, porque llamas por el interfono a la policía y no acude", ha añadido Manzanedo.

Pueblos Unidos exige al nuevo Gobierno que ponga fin a estas situaciones, primero, elaborando y aprobando el reglamento de regulación de los CIE que debió estar listo hace ya dos años y, después, procediendo al cierre de los centros, ya que consideran que no se puede "aplicar una política conculcando derechos fundamentales".

la nota aquí

12.09.2011

Momentos difíciles para los migrantes

Olga Pellicer
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Las aguas comienzan a moverse en las campañas para las elecciones de 2012 en Estados Unidos. Por lo pronto, las batallas se dan en los debates previos a la elección del candidato del Partido Republicano. Allí se pone en evidencia cuál es el ánimo general de ese partido, los temas prioritarios de su agenda y las posiciones hacia problemas que son de interés para México, como es la política hacia los trabajadores migratorios. Van de por medio 11 millones de mexicanos que se encuentran, la mayoría indocumentados, en Estados Unidos.

El problema de la migración no puede ser ajeno al ambiente de incertidumbre y desencanto que reina en Estados Unidos como resultado de la situación económica. El país no logra elevar los índices de crecimiento y se mantiene estancado el problema del desempleo que rebasa el 9%. El empeoramiento de la situación de las clases medias es cada día más evidente y el malestar entre quienes ya no pueden pagar sus hipotecas y aún menos mandar a sus hijos a la universidad se está generalizando. Ese es el estado de ánimo que explica movimientos que, desde la izquierda o la derecha, están expresando la crisis del american way of life. Allí están los jóvenes indignados que piden Ocupar Wall Street y las voces ultraconservadoras, listas a los reclamos irracionales, que se encuentran detrás del movimiento del Tea Party.

En los debates entre los precandidatos republicanos la migración ha ocupado un lugar importante como argumento que puede contribuir a levantar rechazos o simpatías entre las filas más conservadoras. La competencia, hasta hace poco, parecía definirse en términos de quién tomaba la posición más dura. Palabras como amnistía, que en otras épocas formó parte de las propuestas para regularizar la situación de inmigrantes indocumentados, han pasado a ocupar el lugar de un concepto esencialmente negativo, que se utiliza para descalificar a un precandidato dispuesto a justificar la violación de la ley en Estados Unidos.

Los argumentos para pedir la deportación de indocumentados (ilegales los llaman ellos) se han vuelto esencialmente jurídicos: han violado la ley, deben irse. Desde allí se camina a la petición para no otorgar educación a sus hijos, castigar a los empleadores que los utilizan, negarles cualquier servicio de salud y ver con simpatía las medidas estatales que autorizan la detención de una persona, simplemente por “parecer” un trabajador indocumentado.

Esa tendencia, que habla de la voluntad de congraciarse con la parte más conservadora del partido, ha tenido matices que se han corregido rápidamente. Tal ha sido el caso de Rick Perry, gobernador de Texas. No se le conoce por su simpatía hacia México, por lo contrario, se conoce su insistencia en pedir mayores fuerzas militares en la frontera e incluso el envío de dichas fuerzas al interior de México. Sin embargo, su conocimiento del tema de los inmigrantes en Texas lo llevó, en alguna ocasión, a calificar de personas sin corazón a quienes exigen negar educación a los hijos de inmigrantes indocumentados. Ha tenido que esforzarse para aclarar el sentido de sus palabras y no pasar por conciliador ante sus contendientes.

Más recientemente, la sorpresa la dio Newt Gingrich, un candidato que inesperadamente ha subido en las encuestas hasta ocupar el tercer lugar al momento de escribir este artículo (las encuestas varían semana a semana). Gingrich señaló que el Partido Republicano no se veía favorecido al forzar el exilio de inmigrantes que han estado en Estados Unidos durante años, han pagado impuestos y no han cometido algún delito. Aunque todos esperaban una rectificación, el hecho es que Gingrich ha mantenido su posición. Para algunos, con ello dificulta seriamente su nominación como candidato. Punteros de la actual competencia, como Mitt Romney, exgobernador de Massachusetts, se apresuró a declarar que la posición de Gingrich equivalía a una amnistía. Sin embargo, para otros, ha introducido un elemento de racionalidad en el debate que, a la larga, favorecerá al Partido Republicano.

Los últimos tienen gran parte de razón. En efecto, una vez terminada la primera etapa que es conseguir la nominación, los republicanos se verán obligados a moderar su exigencia en el tema de la inmigración por dos motivos. La primera es la importancia del voto hispano que demostró ser un elemento importante para decidir la votación a favor de Obama en algunos de los llamados “estados que oscilan”. No se debe perder de vista lo necesario que es triunfar en tales estados cuando se llega a la decisión final del colegio electoral. Para los hispanos, la política en materia de migración tiene una fuerte influencia para saber cómo orientan su voto.

De otra parte, un diagnóstico serio del papel de los inmigrantes en la economía de Estados Unidos lleva a valorar la contribución de los indocumentados, conocidos por la excelencia de su trabajo en labores intensivas de mano de obra o en su buen dominio de algunas técnicas en la recolección de frutas y legumbres o en jardinería o, en el caso de mujeres, en cuidados hospitalarios y muchos otros. Después de haber pasado una ley muy represiva contra los inmigrantes en Alabama, el estado ha resentido la pérdida de cosechas enteras que normalmente levantan, y saben cómo hacerlo, mexicanos indocumentados. Lo cierto es que a pesar de “violar la ley” los indocumentados mexicanos contribuyen bastante más a la economía de Estados Unidos de lo que quieren reconocer quienes manejan el problema desde llamados emotivos, sólo útiles para satisfacer la extrema ideologización del tema en momentos de malestar económico.

Es muy probable, entonces, que surja un discurso menos agresivo cuando la contienda no sea para atraer la ola conservadora republicana sino para derrotar a Obama. Al llegar a ese punto, la batalla puede tomar otros cauces. El presidente demócrata tiene en su haber muchas contradicciones en materia migratoria. No pudo someter al Congreso la ley que había prometido (no se daban las condiciones para ello dado el bloqueo republicano) y el hecho es que el número de deportados a México durante su administración ha sido el más alto de las últimas décadas. En efecto, se calculan en el orden de 400 mil. Estas deportaciones, el refuerzo de las medidas de control en la frontera y la caída de actividades que emplean mano de obra mexicana, como la construcción, han resultado en una reducción a prácticamente cero del número de trabajadores migrantes de México hacia Estados Unidos en el último año.

Más allá de la dinámica de las elecciones, de la reducción del crecimiento en Estados Unidos, toda la situación apunta hacia condiciones desfavorables para los migrantes mexicanos. La posibilidad de construir un acuerdo laboral que permita regular y utilizar mejor la mano de obra mexicana en Estados Unidos parece políticamente muy lejano. Su incorporación con posibilidades de empleo y remuneración digna a las zonas expulsoras de México de ninguna manera están aseguradas. La válvula de escape que siempre ha sido irse del otro lado se está cerrando. ¿Qué están pensando al respecto los políticos mexicanos? ¿Qué hacer internamente y cómo conducir el diálogo con las fuerzas que decidirán sobre el tema en Estados Unidos?

10.26.2011

Arte en torno a la migración: sensaciones corporizadas sobre el desplazamiento

Tomada de la revista del CENIDIAP, Discurso Visual

La migración es un tema que cada vez se trata con más frecuencia desde prácticas artísticas como la fotografía, el video, el performance, el happening y la instalación. Como material para la producción creativa, es interesante detenerse a reflexionar sobre las sensaciones que el individuo experimenta como migrante: pensarse dividido, sentir una fuerza de atracción que arrastra hacia el lugar de origen, un movimiento permanente e inestabilidad, el territorio-cuerpo como almacén de experiencias y el “no lugar interior” como un espacio de incertidumbre.

• • •

MÓNICA M. MÁRQUEZ • DOCTORA EN FILOSOFIA DE LA CIENCIA
Y ARTISTA TRANSDISCIPLINARIA
monikammarquez@gmail.com



En todo el mundo, la migración de personas de un país a otro, e incluso dentro de las propias fronteras nacionales, es un fenómeno que aumenta todos los días. A diferencia del viaje que se decide por el placer de visitar otros lugares y por enriquecer la vida misma con experiencias nuevas, la migración involuntaria se da por motivos que obligan a buscar otros horizontes para asegurar la supervivencia misma del individuo, ya sea por razones de violencia o económicas, o situaciones extremas de guerra y conflictos.

Los lugares se despueblan y repueblan y las cifras de los censos estadísticos no alcanzan a reflejar esta realidad. En 2002 el reporte de migración internacional de la Organización de las Naciones Unidas indicaba que 175 millones de personas estaban viviendo en un país donde no habían nacido. Hoy, el fenómeno de la migración está reconfigurando las fronteras; éstas se diluyen y ya no es posible encontrar la estabilidad en sociedades que crecieron como una población que creó un único idioma y tradiciones para llegar a una identidad nacional. Los países ahora experimentan la migración de sus poblaciones y la inmigración de individuos venidos de otras latitudes que llegan y, se queden por largo tiempo o no, experimentan una transformación a partir de la convivencia y la mezcla cultural diaria. Podríamos referirnos a una tipología del fenómeno migratorio a partir de reconocer exiliados, refugiados políticos, desplazados dentro de su propio país, pero nos interesa tratar la migración como tema general, que aunque con sus distintas particularidades pueden reunirse en el conjunto de fenómenos que nos hablan del transterrado. No se puede ignorar tampoco que el acto violento es parte del fenómeno migratorio, como causa misma del desplazamiento o como consecuencia del mismo acto, pues a veces la migración involucra someterse a nuevas situaciones de violencia para sobrevivir en el nuevo lugar.


Migración y producción artística

La migración es un tema comúnmente tratado en la fotografía. Son muchos los fotógrafos que han documentado procesos migratorios, de desplazamiento, de exilio en muchos países. Por citar uno de los trabajos más ambiciosos, el cual se encuentra entre lo documental y lo plástico, tenemos Éxodos (2000) del brasileño Sebastião Salgado. En estas fotografías reunidas con un solo tema se trata el fenómeno migratorio en geografías de todo el mundo. Podemos pasar de la migración en América Latina a la emigración vietnamita, los fenómenos en la antigua Yugoslavia, la emigración de europeos del este a otras partes de Europa o hacia América Latina, o las emigraciones múltiples en países africanos.

En el mismo comienzo del libro Éxodos, Salgado se refiere a las intenciones de un trabajo que busca indagar mediante la imagen sobre una realidad que está en todas partes y que toca a todos los individuos directa o indirectamente. Pero este artista le imprime una poética fotográfica al captar al otro como ser humano que saca a flote sus sentimientos a través de una imagen captada con o sin permiso:

Este libro cuenta la historia de la humanidad en tránsito. Es una historia inquietante, porque muy poca gente abandona sus raíces por gusto. La mayoría se ve obligada a convertirse en emigrantes, refugiados o exiliados por fuerzas que no pueden controlar, por la pobreza, la represión o las guerras. Huyen con las escasas pertenencias que son capaces de acarrear y se ponen en marcha como pueden, a bordo de barcos desvencijados, en trenes abarrotados, apretujados en camiones o a pie. Viajan solos, en familias o en grupos. Algunos saben a dónde van y confían en que les espera una vida mejor. Otros se limitan a huir, satisfechos con estar vivos. Muchos de ellos no llegarán con vida a su destino.(1)

Pero si la fotografía ha sido el medio más recurrido para contar estas historias de desplazamiento, desde hace algunas décadas las formas de representar estos fenómenos se ha diversificado en la exploración de medios y formatos como el video, la instalación, el performance, el happening, la escultura, entre otros. Miladys Álvarez(2) hace un recuento de las principales muestras internacionales en las que el tema de la migración ha sido importante. Sin el ánimo de realizar aquí un inventario exhaustivo de las exposiciones de arte en torno a este tema, citaré algunos de los sucesos a los que la autora se refiere y otros más, sólo para dar cuenta de la existencia de un panorama creciente en el medio artístico. Cita, entre otros eventos, la Bienal de Venecia, que en diferentes ocasiones ha contado con artistas que tratan el tema de la migración. Comenta que en la muestra del año 2001 participó el artista Santiago Sierra, quien se propuso teñirle el cabello de rubio a 133 vendedores ambulantes de raza negra que habitan en Venecia. En la Bienal de 2003, el pabellón español contó con trabajos que hacían referencia a las políticas gubernamentales en torno a la migración. También menciona otras exposiciones en España como Cocido y crudo en el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid; la muestra Migracions en l´art contemporani en Girona, España, en 2007; Fronteres en el Centro de Cultura Contemporánea en Barcelona (2007).

Cabría añadir dos eventos recientes en torno a la migración. En 2009 se llevó a cabo Altermodern en el museo Tate Britain. Uno de los temas tratados fue el exilio, que reunió a artistas de diferentes nacionalidades. Nicolas Bourriaud(3) anotaba en el marco de este evento que con el incremento del exilio voluntario geográfico o nomadismo, y el exilio forzado y la globalización, los artistas se están preguntando qué es la identidad cultural, se cuestionan las ideas tradicionales del origen y la migración y exploran los procesos de mutación. Por otro lado, en la segunda Bienal Latinoamericana de El Bronx en Nueva York, realizada del 16 de septiembre al 16 de noviembre de 2010, el tema fue el éxodo. La perspectiva de esta convocatoria se plasmó en la pregunta ¿cómo se desplazan los grupos y crean un espacio en el no espacio?

En México es creciente el tema de la migración como parte de la obra de artistas que trabajan y/o viven en la frontera con Estados Unidos. Especialmente la ciudad de Tijuana se ha vuelto un referente para este tipo de expresiones artísticas que tocan la problemática del migrante y la situación fronteriza. En este sentido destaca el evento InSite, en el que se presentan piezas en todos los formatos y con diversos medios, muchas de ellas como instalaciones en lugares de las ciudades fronterizas. Pero también valdría la pena citar la muestra de 2010 de jóvenes creadores del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes que realizaron trabajos sobre migración en la frontera de Baja California, como Iron Man de Mauricio Esquivel, por citar uno.

Las muestras en otros países latinoamericanos son menos, y muchas son de carácter local sin tanta publicidad en el ámbito internacional, lo cual no quiere decir de menor calidad o importancia. Colombia, Brasil, Venezuela, Cuba, Guatemala y El Salvador sonpaíses donde se ha realizado el mayor número de exposiciones. Pero valdría citar a artistas como Doris Salcedo, quien se interesa en el trabajo con desplazados, migrantes, y que ha abordado en su pieza Shibboleth, trabajo de intervención en la Tate Modern, en el que explora las fronteras, la experiencia del migrante y la segregación.


Desplazamientos forzados (happening)

Uno de los intereses del presente texto es hacer referencia a Desplazamientos forzados, pieza en proceso que se enmarca dentro de esta escena artística y que explora el tema de la migración, pues me conduce a profundizar en la reflexión sobre las sensaciones que experimenta el migrante como tema que investigo desde la experiencia. Una versión se presentó al final del nodo Memoria e identidades el 7 de diciembre de 2010 (diplomado Tránsitos, Centro Nacional de las Artes, ciudad de México), coordinado por Neli Ruzic y Marie Christine Camus. La pieza continúa en su proceso bajo la asesoría de las coordinadoras del nodo con el objetivo de explorar elementos como el ambiente sonoro y otras posibles versiones a partir de realizar la acción en diferentes espacios cerrados y abiertos que crean otras experiencias.

La obra se define como un happening, en el que el público en lugar de ser un espectador pasivo es parte activa. Varias personas son seleccionadas al azar para dar comienzo a la acción que consiste en amarrar los individuos a una cuerda que los obliga a moverse de lugar en un vaivén, entre un punto y otro, nunca uno fijo, un no lugar. La idea que se persigue es que experimenten esta sensación de no encontrarse en ningún sitio, y de la conciencia de que el no lugar es su lugar, y que el lugar al que se llega de cierta manera es un lugar siempre desconocido. Al final de la acción, como si pudiéramos ver esas rutas que hemos transitado quienes somos migrantes, quedan en el espacio los lazos, las cuerdas, sus nudos y entrelazamientos que recuerdan los complejos movimientos de la migración. La instalación que queda se hace a partir de la huella de tales recorridos, llenos de experiencia, de recuerdos, de vida. Se trata, pues, de una pieza que no se reduce a lo espacial y que profundiza en aquellas experiencias introspectivas que el migrante experimenta. Más que fijar nuestra mirada en los efectos de la migración o las historias de vida, el interés particular ha sido explorar nuevas maneras de comunicar la vivencia misma de una experiencia migratoria.


Cuatro tipos de sensaciones corporizadas en el migrante

La reflexión que se plantea a partir del happening Desplazamientos forzados trata las sensaciones experimentadas por el migrante, y es aquí donde el trabajo de investigación continúa para profundizar en ellas desde una perspectiva empírica, que luego se teoriza poco a poco, para dar paso a un conocimiento que está entre lo sociológico y lo psicológico sobre la identidad del migrante, a su vez material para continuar el desarrollo artístico de otras piezas.

Las cifras de migración no dan cuenta de la realidad del ser humano que migra por muchas razones, la principal podría ser tan obvia como que se reduce a la persona y su experiencia a un número más. Detrás de las cifras está uno de los problemas fundamentales: la identidad. Tzventan Todorov(4) se refiere a las sensaciones de un exiliado “circunstancial”, es decir, ni político ni económico, que sale de su país por circunstancias personales para vivir en París. De regreso a Bulgaria, dieciocho años después, relata su experiencia de manera tan profunda que bien pudiera valer para muchos casos de verdadero exilio y migración. Pero la forma en la que Todorov se refiere a estas experiencias del retorno se acerca al relato psicológico. Afirma que él descubrió tener una visión de pertenecer al mismo tiempo a dos culturas, lo cual le produjo el problema de una doble identidad. En sus palabras, la posibilidad que tenía al regreso de volver a sumergirse de manera inmediata y totalmente en la Bulgaria que había abandonado hacía inverosímil para él mismo la experiencia del pasado inmediato, es decir, su identidad francesa. Como él mismo lo resume: era imposible con esas dos mitades hacer un todo. Me interesa la perspectiva de Todorov en cuanto se refiere al plano de las sensaciones en el individuo sobre la experiencia de migración. A partir de esta primera sensación que él sostiene, yo añadiría otras tres sensaciones que el migrante experimenta, las cuales son objeto para seguir en la búsqueda artística.

La primera sensación sería esta que Todorov anota, la de estar dividido y con estas dos mitades no hacer un todo. Añadiría la fuerza de atracción que devuelve hacia el lugar de origen, ya sea física o mentalmente. Esto produce una tensión permanente en el migrante entre esa atracción por el pasado y la necesidad de vivir un presente.

La segunda sensación sería la de un movimiento constante, necesario, que en este sentido es equivalente a la supervivencia, instintiva de los homínidos. Moverse sin lugar fijo es también una estrategia para seguir vivo: la inestabilidad es lo valioso.

La tercera sensación es el cuerpo como territorio de memoria e identidad mutante, entendida como las experiencias que el individuo carga consigo, las sensaciones corporizadas, el almacén de sensaciones, todo esto lo acompaña para estar en el no lugar, en medio de una gente que no lo reconoce, para quien es anónimo y a partir de lo cual convierte su propio cuerpo en un territorio o cúmulo de experiencias vividas, que pueden ser contadas, pero que hacen parte de su identidad misma. El cuerpo es el único territorio que no se puede quitar al migrante. El individuo poco a poco se desterritorializa para trastocar los papeles habituales de un territorio-casa que lo acoge, todo es transformado en la construcción de una identidad que se centra en el territorio-cuerpo.

La cuarta sensación sería la del “no lugar”. No saber con certeza hacia dónde se quiere ir, a dónde se quiere llegar. El “no lugar” se convierte en el sitio del migrante, definido desde la sociología como un fenómeno que se refiere a que la gente permanece más tiempo en aeropuertos o terminales de autobuses. Pero desde mi perspectiva se referiría a un “no lugar” interno, como el lugar del migrante, la incertidumbre constante, la sensación de desubicación.

En conclusión, en torno al tema de migración como material para la producción artística existe un nivel de sensaciones que el migrante experimenta y que pueden ser material para el desarrollo de piezas artísticas. Estas sensaciones surgen a partir del proceso de desplazamiento, tanto físico como mental desde el lugar de origen. La profundización de tal conocimiento es tanto teórica como empírica. El mismo desarrollo del happening Desplazamientos forzados es un ejemplo de cómo este conocimiento se enriquece a través de experimentar una y otra vez lo que un migrante viviría. Los cuatro niveles de sensaciones que se proponen aquí son parte de una propuesta teórica no concluida, que puede complejizarse aún más.

NOTAS

1. Sebastião Salgado, Éxodos, Madrid, Fundación Retevisión, 2000.

2. Miladys Álvarez, “Vine a quedar-me. La repercusión del tema migratorio en las exposiciones de arte contemporáneo”, Ensayos. Historia y teoría del arte, núm. 15, 2008.

3. Nicolas Bourriaud, “About exiles”, en Altermodern: Tate triennial, Tate Publishing, 2009, p. 20.

4.Tzventan Todorov, El hombre desplazado, Barcelona, Taurus, 2008.

9.06.2011

Los españoles que hoy emigran... ¿ya estaban allí?

En los dos últimos años la cifra de españoles en el extranjero ha crecido en 231.000 personas, de las que 152.000 están en edad de trabajar. La interpretación fácil: la crisis nos convierte de nuevo en un país de emigrantes. Pero el dato se explica muy fundamentalmente por la concesión de la nacionalidad española a nietos de exiliados a través de la Ley de Memoria Histórica, a la que ya se han acogido al menos 170.200 nuevos compatriotas, residentes la mayoría en Latinoamérica.


todo el artículo aquí

9.03.2011

Uno de cada diez españoles no ha salido de su territorio más próximo y el 48% no ha pisado el extranjero

Mi horizonte es mi provincia

AURORA MUÑOZ para El País

A buena parte de los españoles les cuesta hacer las maletas para emprender viaje. Las razones son de distinto rango, desde el bolsillo poco boyante hasta la falta de interés por conocer otras tierras. Sin embargo, existe un amplio grupo de irreductibles: el 20% de la población realiza casi el 80% de las escapadas de ocio.

El estudio Comportamiento Turístico de los Residentes en España, elaborado por las profesoras de la UNED Teresa Garín y María José Moral para la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas), constituye una radiografía de los ciudadanos ante el viaje. Este trabajo, realizado a partir de los resultados de la encuesta sobre el movimiento turístico de los españoles de 2006 a 2009 -conocida como Familitur y alentada por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio- ofrece resultados concluyentes: uno de cada diez jamás ha salido de la provincia donde nació y un 15% de los 53.000 consultados no ha traspasado los límites de su comunidad autónoma. España es una gran potencia turística, pero eso no implica que los españoles practiquen masivamente el turismo.

Esa paradoja no es una contradicción, según Pablo Rodríguez, investigador del Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA), entidad que forma parte del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. "China es el principal fabricante de artilugios tecnológicos y su población no los consume masivamente. Los recursos de un país no tienen por qué coincidir con los de su población", explica. "Eso de que todo el mundo se puede permitir una escapada es un prejuicio de clase media. Con una pensión baja, difícilmente alguien puede plantearse viajar", añade. Además, hay quien tiene otros obstáculos: "Los empresarios que no pueden cerrar por vacaciones, los agricultores y ganaderos ligados a su tierra por motivos profesionales", enumera. "Eso por no hablar de los inmigrantes que solo viajan para reunirse con sus familiares", añade.

Marta Parra forma parte de ese 15% de españoles que nunca ha puesto el pie fuera de su región. "Me casé a los 20 años y me fui de luna de miel a Granada. Desde entonces no me he vuelto a mover de Constantina [Sevilla]". Esta ama de casa de 28 años dice no tener demasiada curiosidad por aventurarse más allá de las lindes de Sierra Morena: "Aquí estamos bien y mi madre está enferma, ¿para qué tanto trastorno?".

El investigador del IESA entiende la postura de Parra: "Para que alguien haga turismo debe tener inquietud por conocer lugares nuevos y dinero para hacerlo. Los viajes no tienen por qué ser una prioridad en un país en el que buena parte de la población disfruta de un clima suave y cuenta con un presupuesto apretado".

María José Moral, coordinadora de la revista Papeles de Economía Española y profesora de Economía Aplicada, apoya este punto de vista: "El hecho de que España sea un país con destinos atractivos justifica que tengamos menos incentivos para viajar, pero se nos olvida que la actividad turística del país se reduce en la medida en que muchos deciden quedarse en casa durante las vacaciones". Moral estima que el turismo interno está infravalorado a pesar de que tiene un poderoso efecto sobre la economía y el empleo: "Viajar es positivo, porque contribuye a ampliar nuestros horizontes y nos volvemos más receptivos a la movilidad laboral".

A tenor de otro estudio, La polarización en el consumo turístico de los españoles -realizado por Manuel Ángel Santana y Pablo Rodríguez, de la Universidad de La Laguna-, un 17% de los ciudadanos no había hecho turismo fuera de su región porque no tenía interés por viajar, no le gustaba hacerlo o prefería dedicar su dinero a otros asuntos. El 32% declaraba que no había salido por falta de recursos económicos o de disponibilidad.

Este trabajo revela que el 20% de la población realiza casi el 80% de las escapadas. "Las nuevas tecnologías y los vuelos low cost no han servido para que acceda mayor cantidad de gente al turismo, sino que para que aquellos que ya viajaban lo hagan más", señalan los autores de este trabajo.

El 48% de los españoles no ha salido nunca de España, según el estudio de Garín y Moral. Aunque, a priori, los jóvenes lo tienen más fácil -por ejemplo con las becas Erasmus- también afrontan dificultades. "Mi sueño es ir a Italia, pero mis veranos están hipotecados porque tengo que trabajar para pagarme la matrícula de Medicina y las dietas de la Erasmus no dan para vivir en otro país sin respaldo familiar", explica Laura Espinosa, salmantina de 22 años.

La edad del individuo, su poder adquisitivo, su nivel cultural, el estado civil y la situación familiar son factores que condicionan la decisión de hacer turismo. "El retraso educativo que acumulaba España en el pasado también está detrás de que todavía estemos lejos de los comportamientos turísticos de otros países de nuestro entorno. Solo un 7% de los españoles viajaron por ocio al extranjero en 2009", relata la economista María José Moral. Sin embargo, los datos del Eurobarómetro revelan que los españoles, franceses e italianos están en la media de UE en cuanto a viajes turísticos: lejos de los países nórdicos, pero muy por encima de los nuevos socios de Europa del Este.

"Las infraestructuras de transporte son básicas para explicar los movimientos de los turistas. El hecho de que la familia posea un vehículo o que habite en una ciudad con aeropuerto aumenta las posibilidades de que salga de su ámbito cercano", afirma Teresa Garín, responsable del informe de Funcas y profesora de Microeconomía.

El investigador Pablo Rodríguez apunta una variable más: "Las aglomeraciones de población generan entornos de los que se hace necesario escapar, por eso el turismo se asocia de forma importante con la concentración urbana".

Los residentes de Madrid -la ciudad más poblada del país y la que tal vez añora más las playas- son el mayor exponente de esta tendencia: aglutinan el 18,5% de los desplazamientos por ocio que realizaron los residentes en España en 2010, según los datos de Familitur.

Eso no evita que en la capital se pueda encontrar a vecinos que no han salido nunca o casi nunca de la provincia. Ese es el caso de Eulalia, de 75 años. Esta extremeña residente desde los 13 años en la zona de Atocha cuenta que ha estado sirviendo en "casas de ricos" hasta su jubilación y cuidando de su madre. Ahora, cuando sus obligaciones comienzan a liberarla y las piernas aún le responden, se atreve a llegar más allá del parque del Retiro con la asociación Amigos de los Mayores. A principios de este mes se subirá en un autobús camino de Ávila, donde le espera una casa habilitada en la Sierra de Gredos. "He descubierto tarde esto de los viajecitos para gente de mi edad, pero ya he hecho amigas y pienso recuperar el tiempo perdido. Si los achaques me dejan tranquila, me marcho a París el día menos pensado", cuenta, risueña.

Su perfil no es el habitual, o al menos no lo era hace once años, fecha del último estudio oficial. El informe Hábitos turísticos de los residentes en España, publicado en 2004 por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, definen al turista español: entre 30 y 39 años, con estudios universitarios, empleadores o asalariados fijos que residen en un municipio de más de 500.000 habitantes, con pareja, familiares fuera del municipio y una segunda vivienda.

Isabel Tejada rompe -al menos en parte- este retrato del español con el síndrome Willy Fog. Esta administrativa de 37 años nació en Lisboa y al mes su familia se trasladó a Jaén. Esa fue su última experiencia internacional. "Nunca me ha sobrado el dinero para darme el lujo, y cuando lo he tenido no me he atrevido, porque no domino otros idiomas", confiesa.

La renta no lo explica todo en lo que se refiere al comportamiento turístico de los españoles. También está la geografía, entre otras cosas. "Galicia tiene una renta inferior a la media y el porcentaje de su población que ha cruzado la frontera está muy por encima del de la mayoría de las comunidades autónomas", señala la economista Teresa Garín. Los frecuentes cruces de la frontera portuguesa avalarían tal movilidad, como les ocurre también con los extremeños. Estos tienen muchas facilidades de traslado por su situación geográfica y son los terceros en la tabla en viajes al extranjero. "Muchas familias de Badajoz se van a pasar el día a Portugal solo para comer y comprar juegos de sábanas", explica.

"La crisis económica ha reducido el número de pernoctaciones, pero hay que ser optimista y pensar que el modelo está cambiando", aconseja Moral apoyándose en cifras de Familitur.

El porcentaje de la población que aún no ha salido de su provincia ha bajado cuatro puntos porcentuales de 2006 a 2009, mientras que el dato de los españoles que no han viajado más allá de la frontera nacional se ha reducido aún más, cayendo del 56% al 48% de la última encuesta.

En los últimos años los españoles se han hecho más viajeros, pero sus desplazamientos han cambiado. Pasan cada vez menos tiempo en los tradicionales destinos de las playas y se han visto obligados a reducir su gasto medio diario, pero no han sacrificado sus escapadas, a menudo rurales o con tinte cultural. Las preferencias también se ajustan al bolsillo.

Un país turístico, pero poco turista
- Un 17% de los españoles encuestados en 2008 no había hecho turismo fuera de su región porque no tenía interés por viajar, no le gustaba o prefería dedicar sus ahorros a otros asuntos, según datos de un estudio del Instituto de Estudios Sociales Avanzados del CSIC.

- El informe La polarización en el consumo turístico de los españoles revela que el 20% de la población realiza casi el 80% de los desplazamientos por ocio.

- El Eurobarómetro señala que los españoles están en la media de la UE en cuanto a salidas turísticas, lejos de los nórdicos pero muy por encima de los nuevos socios de Europa del Este.

- La encuesta anual de Familitur recoge que el 15% de los residentes en España no ha traspasado nunca los límites de su comunidad autónoma.

- El porcentaje de españoles que no han salido de su provincia ha bajado cuatro puntos de 2006 a 2009, mientras que el número de residentes en España que no han viajado al extranjero se ha reducido del 56% al 48% en el mismo periodo, como señala un estudio de Funcas.

- Los madrileños aglutinaron el 18,5% de los viajes por ocio que realizó la población española en 2010, según los datos de Familitur.

Datos de un país turístico, pero poco turista:

Extremeños y gallegos son quienes más salen de España

La Red y los vuelos 'low cost' no han servido para atraer a nuevos turistas

Estudios superiores, treintañero y con pareja, perfil medio del viajero

Los españoles han acortado el gasto diario y la duración de sus escapadas

"El turismo interno se infravalora pese al empleo que genera", dice una economista

Los datos niegan el mito de que todos pueden pagarse una escapada

9.02.2011

“En EU habrá cientos de castigos contra migrantes”: Bersin


Silvia Otero para EL UNIVERSAL
MÉXICO, D.F., septiembre 2.-

El gobierno de Estados Unidos endurece su política migratoria. Advierte que los indocumentados que cruzan a su territorio serán castigados, pues cometen un delito, y para ello se puso en marcha en el estado de Arizona el nuevo Sistema de Aplicación de Consecuencias (Consequence Delivery System, CDS), que prevé enviar a prisión a las personas que sean detenidas y que ingresaron ilegalmente a ese país.
Alan Bersin, comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, comentó que con este programa “el punto importante es que no más, queremos decirle a los que están pensando cruzar, ‘no más’ con los regresos voluntarios. Habrá cientos de castigos a partir de este sistema de aplicación de consecuencias”.
En entrevista con EL UNIVERSAL, Bersin reconoció, además, que ser detenido es sólo uno de los riesgos que hoy enfrentan los migrantes al cruzar a Estados Unidos, pues la participación de los cárteles en el tráfico de personas ha provocado que en su país también sean víctimas de secuestro, robos y extorsiones.
Por ello, el zar fronterizo aseguró que “le estamos diciendo a los migrantes: ‘Mira, es necesario quedarse en sus casas’, en los estados de Oaxaca, de Michoacán, de Tabasco o Puebla, cualquier estado de donde están migrando hacia la frontera, porque es sumamente peligroso ahora”.
Comentó que además se ha reforzado la frontera con más de 6 mil agentes de la Patrulla Fronteriza y casi 2 mil oficiales en las garitas, “como parte de la declaración de corresponsabilidad de los presidentes Barack Obama y Felipe Calderón, a fin de parar los flujos de droga al norte, pero también es sumamente importante detener los flujos de armas al sur, y esta es una campaña muy importante de nuestra parte”.
¿En qué consiste el Programa de Consecuencias?
Lo que está pasando en Arizona en cuanto al Sistema de Aplicación de Consecuencias, es un nuevo programa de la Patrulla Fronteriza y de oficiales en las garitas respecto a los que están tratando de cruzar ilegalmente.
Directo, Bersin dijo que en el pasado había miles de cruces ilegales y la mayoría de las personas fueron regresadas a sus países, “pero hemos cambiado la situación en el sector de Arizona, Tucson y Yuma, donde no habrán más regresos voluntarios, con excepción de algunos jóvenes y casos humanitarios, pero la gran mayoría de migrantes que está cruzando ilegalmente va a enfrentarse con este sistema de aplicación de consecuencias, como se dice: castigos ciertos, porque tenemos que dejar claro que están cometiendo un delito cuando cruzan la frontera de manera ilegal”.
Afirmó que con ello se busca romper el ciclo de contrabando y la reincidencia. Como parte de este enfoque, explicó, está el programa Stream Line: “Tenemos una alianza con el Departamento de Justicia y con el Poder Judicial federal, donde estamos poniendo a los migrantes ilegales frente a una Corte, donde se resuelve enviarlos a prisión”.
También se aplica un esquema de repatriación con Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos, con el que, tan sólo en el año fiscal 2010, fueron regresadas a México más de 23 mil personas.
El riesgo del crimen organizado
Bersin comentó que hace cinco o 10 años era posible cruzar la frontera de forma más sencilla, la mayoría cruzaba por Juárez a El Paso; por la ciudad de Tijuana a San Diego; de Nogales, Sonora, a Nogales, Arizona.
“Hoy esto no es posible, y menos cruzar sin la ayuda de un `pollero`, de un `coyote`, porque es necesario cruzar por rutas que sólo ellos conocen por la montaña y el desierto”.
En los dos últimos años, reconoce el zar, ha habido otro cambio: “El crimen organizado que traficaba drogas se ha involucrado en el contrabando de personas; ahora está organizando a `coyotes`, está sacando dinero de los migrantes, y por eso cuando ellos tengan que cruzar por montañas y desiertos hay riesgos que no había en el pasado”.
Alerta de que si las personas “pueden cruzar por el desierto y no morir en el intento, los `polleros` ligados con los grupos del crimen organizado están asaltándolos, robándolos, extorsionándolos en un nivel muy alto. Por eso el mensaje es: ‘No traten de cruzar de manera ilegal y quédense en casa’”.
¿Al cruzar la frontera [los migrantes] también son blanco de secuestros?
Claro que hemos visto muchos casos de estos contra los migrantes de México y de países centroamericanos.
Bersin advierte así que los indocumentados enfrentan dos clases de riesgos: “Están cruzando en terrenos peligroso, por la montaña, por el desierto, con temperaturas, en Arizona, que pueden alcanzar los 46 grados, que les hacen imposible sobrevivir solos, y los `coyotes` los están abandonando”, lo que ha provocado 168 muertos en el desierto de Arizona en esta estación, menos que el año pasado, cuando se registraron 234, “pero cada uno de estos muertos es una tragedia”.
El funcionario destacó que la Patrulla Fronteriza cuenta con el Equipo de Búsqueda, Trauma y Rescate de la Frontera (BORSTAR), que tan sólo en este año ha salvado a 427 personas. “La migra no son el enemigo de los migrantes, sin esta ayuda habría otros 400 muertos más”, afirmó Bersin.