6.29.2012

P'AL NORTE, CALLE 13


6.27.2012

Tras las protestas de mexicanos y brasileños, España elimina las trabas de entrada para los turistas extracomunitarios

Tras las reiteradas protestas de brasileños y mexicanos por la cantidad de documentos que se deben presentar para ingresar a España como turistas mostrando una carta de invitación, y las numerosas deportaciones, el Gobierno español ha decidido flexibilizar las condiciones de entrada de los turistas extracomunitarios, por lo que el pasado 29 de mayo la Comisaría General de Extranjería emitió una nueva instrucción, que acaba de llegar a las comisarías españolas, y que modifica de forma sustancial los requisitos necesarios para invitar a un extranjero no perteneciente a la UE.

Tal y como os comentamos hace unos días, España mantuvo sendas reuniones con representantes de los gobiernos de México y de Brasil para tratar estos asuntos y los requisitos de entrada en los países implicados, llegando al acuerdo de flexibilizar los requisitos. Y por ello, extiende estos requisitos más flexibles al resto de países, aunque según el Ministerio del Interior, esta decisión se ha adoptado por transposición del artículo 5 y anexo del Código de Fronteras Schengen.
A partir de ahora, para obtener la carta de invitación, el extranjero no tendrá que enviar ningún documento desde su país. Bastará con que el español o el residente que lo quiere invitar rellene un impreso en la comisaría con los datos de filiación del invitado, su número de pasaporte, el domicilio habitual y abone 70 euros. Así, se ha suprimido la presentación de las fotocopias compulsadas por el consulado español en el país de origen de todo el pasaporte hasta la acreditación del parentesco o vínculo similar y de la acreditación de la solvencia económica por parte del invitante.


6.22.2012

lessons for Zafirah

http://www.youtube.com/movie/award-winning-documentary-lessons-for-zafirah

6.02.2012

Hotel de inmigrantes

Un proyecto artístico de Tomasz Wendland, surgido de una visita a Buenos Aires y haber conocido el original Hotel de Inmigrantes, construido a principios del siglo XX.

El Hotel argentino cuenta una historia muy distinta a la que la migración vive ahora. Fue construído con el objetivo de recibir, prestar servicios, alojar y distribuir a los miles de inmigrantes que, en ese momento, arribaban a la Argentina procedentes de todo el mundo.
El complejo estaba conformado por diversos pabellones destinados al desembarco, colocación, administración, atención médica, servicios, alojamiento y traslado de los inmigrantes.
El alojamiento, gratuito, era por cinco días. No obstante, la reglamentación se extendía en los casos que hiciera falta, el tiempo necesario para su colocación, hasta que el inmigrante conseguía trabajo. Mientras tanto, en sus instalaciones se los asesoraba sobre el país y los distintos oficios que podía adoptar el migrante. El hotel también los ayudaba a encontrar trabajo, trasladándolos a los lugares donde se precisaba mano de obra.

se pueden ver fotos del proyecto aquí

6.01.2012

Lanzan proyecto de arte útil alrededor del fenómeno migratorio en México

El Partido del Pueblo Migrante (PPM), proyecto de arte útil de Tania Bruguera (La Habana, 1968), fue lanzado el martes en la Casa Talavera, donde de aquí a las elecciones presidenciales se efectuarán reuniones de trabajo y debates alrededor del fenómeno migratorio en México.

La artista adelantó que mantienen pláticas con ese recinto cultural de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, "para quedarnos" en la calle Talavera 20, Centro Histórico, aunque la idea es que el PPM abra nuevas sedes. De hecho, se negocian aperturas en París y Londres.

Se trata de una iniciativa de la Sala de Arte Público Siqueiros, que desde hace tres años desarrolla un proyecto de "persecución de los lenguajes políticos del arte", expresó su directora, Taiyana Pimentel.

Ciudadanos del futuro

Hace dos años se empezó a trabajar con Tania Bruguera, con trayectoria de más de dos décadas, quien comenzó su proyecto en Nueva York por conducto del Movimiento Inmigrante Internacional. "De inmediato surgió un diálogo en el cual se entendió que el siguiente paso era transitar hacia la escena real de la política", posibilidad que "le planteaba México mediante su proceso electoral", explicó Pimentel en rueda de prensa.

"Nos interesaba aprovechar este momento en el que la consciencia política, ejercida por medio del voto, está en cada uno de los ciudadanos e insertarnos para implementar un discurso que Tania detectó como ausente en la columna vertebral de las plataformas políticas del México de 2012: el problema migratorio, un tema que es llamado cuando nuestros migrantes regresan a México, pero en otros momentos está ausente de las plataformas culturales, políticas y artísticas."

Para Tania Bruguera se trata de un proyecto colectivo, ya que como artista "no me interesa ser autora de nada. Soy una iniciadora, empiezo un proyecto para compartir. Las acciones no deben salir de mí, sino de los mexicanos y los migrantes que se encuentran en este país".

"Partimos del concepto de que el migrante es el ciudadano del futuro, porque es un ser social privilegiado al poseer dos visiones o más del mundo; hablar muchas veces más de dos lenguas y tener mínimo dos culturas."

A pregunta expresa, Bruguera habló de lo que espera lograr con el PPM aquí: "crear un puente entre la migración latinoamericana hacia el norte y esa región. Quisiéramos también realizar un trabajo educativo para personas que están de paso con la finalidad de darles información y entrenamiento para que estén en las mejores condiciones para hacer este paso hacia Estados Unidos. Ofrecerles clases de inglés, informarles cuáles son sus derechos al ingresar a ese país".

Para el proyecto se elaboró un tríptico con información básica y se confeccionó una pulsera para identificar a quien sea sensible a los migrantes.

Por la solidaridad entre grupos

Bruguera manifestó interés por "crear una solidaridad entre los distintos grupos de migrantes, porque hay uno que tiene ciertos privilegios".

Asimismo pretende que este grupo social tenga "una representación política real. Por esto quisiéramos que el gobierno de México se haga responsable de sus obligaciones en vez de entregárselas a las asociaciones públicas" e impulsarán una campaña para cambiar la imagen "negativa" del inmigrante.

También está la intención de "crear un plataforma de partido mediante un trabajo de colectividad con la sociedad, con los mexicanos que han sido inmigrantes y han regresado, con los que tienen familias en otros países, y con los mexicanos que simplemente están de acuerdo con este proyecto".

En el lanzamiento de la casa de campaña del PPM fue posible afiliarse al partido; también se pretende manejar un voto "simbólico" de migrantes en las próximas elecciones.

5.24.2012

Endurece España norma migratoria a México con criterios discrecionales

Armando G Tejeda, para La Jornada

Madrid, 23 de mayo. Los ciudadanos mexicanos encuentran cada vez más difícil visitar España, tras el endurecimiento de los controles fronterizos que han "devuelto" a nuestro país a más de 250 personas sólo el año pasado, con base en criterios discrecionales y arbitrarios. A pesar de ser un asunto que lejos de mejorar ha empeorado desde la entrada en vigor de nuevas orientaciones migratorias en España, en 2007, la canciller Patricia Espinosa descartó aplicar el "principio de reciprocidad" que sí ha mantenido el gobierno de Brasil, de Dilma Rouseff –y que antes instrumentó Lula da Silva– para defender a sus conciudadanos de un trato denigrante y discriminatorio.

Tras participar en la reunión binacional entre México y España, la canciller ofreció una rueda de prensa en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, con su titular como anfitrión, José Manuel García-Margallo.

Ambos fueron cuestionados sobre las numerosas denuncias de ciudadanos mexicanos que son retenidos en los aeropuertos, viviendo situaciones infrahumanas y tras recibir un trato degradante de las autoridades migratorias, sin que se ponga una solución.

Trascendió que el viernes pasado la policía española detuvo a cinco mexicanos por no cumplir con los requisitos previstos por la legislación, que incluye una "carta de invitación" que debe tramitar una comisaría de policía en el caso de que la persona invitada se vaya a hospedar en una casa. Además de una serie de trámites cada vez más complejos y, sobre todo, que en su aplicación se rigen por la discrecionalidad de la policía.

Hoy se conoció que uno de los artistas brasileños de mayor proyección internacional, Menelaw Sete, de 47 años, quien intentó ingresar a la Unión Europea vía Madrid fue retenido y devuelto a su país. Y en su encierro sólo había "negros, mexicanos y brasileños". Así lo contó:

"Viajo desde hace 15 años a Europa con la misma documentación. Tenía una carta de invitación, todo en orden. No conseguí hablar con el consulado brasileño. Era todo un teatro. Allí sólo había negros, mexicanos y brasileños entre los detenidos".

Trato humillante a brasileños llevó a la huelga a Menelaw Sete

Fue tal su indignación, que el artista dio inicio a una huelga de hambre para denunciar una situación que afecta sobre todo a ciudadanos de países de América Latina.

"Me he sentido obligado a entrar en esta causa porque los brasileños están siendo tratados de forma humillante en España. Estuve 30 horas detenido, sin derecho ni a ducharme. La comida es horrible. Tienes derecho a beber agua sólo durante las comidas. Fuera de eso, sólo agua del grifo. Había hombres, mujeres y niños. Vi hasta una cuna. Estaban todos desesperados."

Ambos cancilleres reconocen la situación, como lo han venido haciendo en los recientes cinco años sin poner solución al problema. De hecho, el canciller español aseguró: "Hemos dado instrucciones a nuestros respectivos equipos para que se solucione, como decía Lope en horas 24. Habrá una colaboración estrecha entre los servicios de migraciones españoles y mexicanos para que ese tema se resuelva a la mayor brevedad posible. Es impensable que unas relaciones tan estrechas y estables como las nuestras se vean empeñadas por un asunto que tiene una solución, no sé si fácil, pero sí sé que será rápida".

Brasil, a diferencia del gobierno mexicano, cuando conoció los primeros casos decidió aplicar el principio de "reciprocidad" y exigir el mismo tipo de documentos a los ciudadanos españoles.

La canciller mexicana, sin embargo, rechazó categórica esa posibilidad: "Este gobierno considera que la apertura hacia el comercio, hacia el turismo, hacia el flujo de todo tipo de intercambios es benéfico para todas las sociedades. La relación y el flujo de personas entre México y España es tan intenso, saludable y productivo para ambos países que nos parecería inadecuado tomar una determinación que pudiera obstaculizar o contribuir a disminuir estos flujos entre México y España".

De hecho, los gobiernos de México y España pretenden como solución estrechar las relaciones entre "agentes migratorios y policías" para "identificar a quienes tengan algún propósito delictivo y facilitar en la mayor medida de los posible el flujo de personas que vienen de vacaciones", según dijo Espinosa. Cabe señalar que el "propósito delictivo" al que se refiere es el de la llamada "migración ilegal".

Firman tres convenios y sientan bases de acuerdo de Defensa

Los gobiernos de México y España firmaron tres convenios bilaterales, además de sentar las bases de un inminente acuerdo en materia de Defensa que se dará a conocer en unos meses.

Entre los acuerdos suscritos destaca el convenio de colaboración entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Instituto Cervantes, en el que México ofrece 10 institutos culturales en el exterior, 22 espacios culturales y 50 consulados en Estados Unidos.

5.20.2012

Detectan retorno de migrantes en 4 estados mexicanos

El Universal.
La crisis en Estados Unidos y el endurecimiento de las políticas antimigrantes han provocado un retorno mayor de connacionales y una baja en la migración al menos en los estados de Hidalgo, Zacatecas, Chiapas y Veracruz, de acuerdo con autoridades e investigadores.

De 2008 a la fecha, varias son las historias que se registran en entidades que tradicionalmente han sido “expulsoras de mano de obra” al vecino país.

En Chiapas, la caída de remesas ha sido notoria y desde hace tres años estos números han ido a la baja.

La encargada de la Oficina de Atención al Migrante en el Hidalgo, María del Carmen García Abid, explicó que en el primer trimestre del año esta entidad ha registrado una disminución de al menos 50% en el número de personas que intentan cruzar a Estados Unidos.

El endurecimiento de las políticas antimigratorias, así como la inseguridad del trayecto y la falta de empleo en la Unión Americana han contribuido a que por primera vez haya una paridad en la salida y llegada de migrantes, señaló la funcionaria y reveló que de enero a abril de este año han regresado más de 2 mil. “Aunque se desconoce cuántos fueron deportados y cuántos volvieron solos, pero es un hecho que los migrantes hidalguenses están de vuelta”.

En Zacatecas, el investigador universitario Miguel Moctezuma Longoria, considera que existe un éxodo en los últimos 24 meses.

En su análisis compara estadísticas poblacionales 2005-2010 del Instituto Nacional de Geografía y Estadística, por lo que atribuye que el incremento poblacional registrado en 2010 se explica por el retorno de un flujo de habitantes que años antes había migrado a EU y que regresa a sus entidades con todo y sus hijos.

Los municipios que se vieron mayormente impactados por el retorno son Guadalupe, Jerez, Fresnillo, Tlaltenango, Villa de Cos, Loreto, Mazapil, Noria de Ángeles, Pinos, Juan Aldama, Río Grande y Sain Alto.

En Veracruz, el diputado priísta que ha trabajado en el tema Juan Nicolás Callejas coincidió que distintos factores han ocasionado que por primera vez los paisanos se estén retornando. Esto, dijo, puede significar un riesgo, ya que Veracruz es la sexta entidad con mayor número de migración y “necesita de las remesas”.

Jorge López Arévalo, investigador de la Universidad Autónoma de Chiapas, comentó que la “región sur y sureste de México han sido las más afectadas por la crisis que golpeó al mercado de trabajo de Estados Unidos”. Para ejemplificar el fenómeno en Chiapas, el investigador explicó que en 2006 se recibieron 943.6 millones de dólares en remesas, pero para 2010 fueron sólo 573 millones

Sin estadísticas

Los estados tradicionalmente expulsores de migrantes son Michoacán, Veracruz, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Hidalgo, Puebla y Zacatecas.

En algunas entidades las autoridades reconocen que no se cuenta con un censo sobre el retorno de paisanos que habían migrado a EU

5.19.2012

De Mojadas. Un relato de Chispillatronik




Cuando era niña mi madre nos llevó a Texas de “mojadas”, patrocinadas por una tía abuela. La señora Amparito pagó al pollero, vaya usted a saber cuánto dinero, para cruzar el charco. El tema ha quedado oscurecido por alguna nube familiar y a últimas lo que tengo en mi recuerdo es un rompecabezas. Yo tenía apenas cinco años y en mi memoria se forman imágenes fragmentadas de las que hasta hace no mucho fui consciente. Recuerdo que mi madre nos dijo que iríamos de viaje a otro lugar donde nos la pasaríamos muy bien: Estados Unidos.
Pero ¿cómo fue el proceso? Mis hermanas, mi madre y mi padre tenían pasaporte, una linda foto familiar en la cartilla en donde yo no figuraba (vaya usted a saber por qué, aunque siempre se me dijo que era recogida de la calle… o el basurero), y que por cierto estaba vencido. Es muy probable que el pasaporte no estuviera listo para las fechas en que cuadrarían mi tía abuela y mi madre el viaje y por esto decidieran realizar dicha travesía.
Amparito era una mujer mayor que había emigrado al gringo hace ya varios años. Ahí había encontrado al amor de su vida con quien se casó y obtuvo la nacionalidad. A quién recuerdo le lloraba amargamente porque murió de un paro cardiaco en la calle, y ella no pudo hacer nada más por él. Recuerdo la escena que nos describía mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas, ella pidiendo auxilio en la calle mientras él yacía tirado en la acera. Ella abrazándolo como queriendo arrebatárselo a la tierra en la que lo enterrarían.
Un viaje, que en mi concepción de niña fue eterno. Viajamos de Puebla a Ciudad de México y de ahí tomamos otro autobús que nos llevó por parte de Veracruz y luego a Matamoros. En aquel tiempo tenía la costumbre de hablar y hablar, me inventaba historias y tonterías para hacer la charla a la gente, de ahí que me dijeran “Periquito” (¡y siempre en masculino!). Por esto, mi madre me mandaba con el chofer a “hacerle la plática” para que no se durmiera cuando la noche había caído en carretera. Aquella secuencia inicial de la película Lost Highway en la carretera, ya me resultaba familiar, claro a velocidad menos vertiginosa. Como recompensa, el chofer permitía que mis hermanas y yo durmiéramos en el camarote. Recuerdo que fue un viaje eterno y claustrofóbico, con paradas restringidas para bajar al baño y para comer alguna cosa.
Estuvimos como un día o dos en Matamoros, seguramente en lo que se hacían las gestiones necesarias para aclarar la manera en que cruzaríamos la frontera. Recuerdo que estuvimos en la oficina de migración y que los policías eran hombres altísimos, rubios y alguno negro muy alto. En mi vida había visto hombres de este tipo: tan rubio o tan negro, pero ante todo, taaaan altos. Mi madre y la tía Amparito le decían algo al policía que movía la cabeza de manera negativa. Y eso, nos fuimos con un no por delante. Supongo que eran otros tiempos y otras políticas, pues la inocencia de mi madre y tía por convencer a esta gente de permitirnos cruzar la frontera por la puerta legal se mostraba como posible en sus imaginarios.
Al día siguiente nos despedimos de una señora muy amable que nos alojó en su casa, que nos dio de comer y que nos permitía estar cerca del ventilador, el calor se elevaba más allá de lo que hasta entonces había conocido. Amparito se despidió amorosamente de nostras, vimos como cruzó la puerta para pasar ese puente de manera peatonal. Y después nos encontramos con un hombre que tendría unos 30 y algo de edad, era de piel blanca y cabello oscuro, era de complexión corpulenta. ¿Este quién es? Yo me preguntaba.
Comimos unos sándwiches [¡que elaborada corrección del Word!] al lado del río Bravo mientras esperábamos que cayera la tarde y luego la noche. De manera borrosa pero recuerdo que había más gente por ahí, paseando, comiendo algo. Cuando estaba oscuro, apenas se veía por dónde íbamos debido a las luces que había al lado del río, el hombre dijo que era hora de cruzar. Yo seguía sin entender nada. Así que fui la primera a quien llevará del otro lado del río. Me llevaba de la mano, igual seguía sin entender por qué, y ya que estábamos ahí, por qué no nos quedábamos a darnos un remojón. A fin de cuentas el río no me llegaba más arriba del pecho. O al menos eso recuerdo. Me dejó en la orilla y fue por mis hermanas y mi madre que venía detrás de ellos. Me imagino que mi madre debía estar demasiado nerviosa, cuando vio que yo venía de regreso a su encuentro pegó un grito de aquellos, de los que sólo las madres angustiadas y con voz aguda pueden dar. Apresuraron el paso y el hombre me dijo- ¡Mija regrésate!, ¡regrésate! Ante tal insistencia no pude más que quedarme sentadita donde estaba, esperando que cruzaran. Claro, yo pensaba que era un paseo como cualquier otro, en realidad no recuerdo que lleváramos equipaje, y como nos habían dicho que íbamos de viaje y a Estados Unidos, pensé que por fin nos llevarían a Disney
Caminamos por entre las yerbas, no tengo clara la concepción del tiempo. Pero me parece que al final Bronwsville no es muy retirado de Matamoros. Debieron ser un par de horas. Por alguna zona descapada y entre yerbas se vieron luces de las patrullas, el hombre dijo: -¡Échense sobre la tierra!, y no se muevan… calladitas… Así nos quedamos por un rato, hasta que las luces y las cosas tan extrañas que decían los policías fronterizos se fueron alejando, hasta no oírse más. El corazón me palpitaba tan fuerte. Aunque no sabía de lo que se trataba o que hacíamos ahí tiradas, entendía que esta vez debía quedarme quietecita quietecita, esto se sentía con una importancia y gravedad como nunca antes. Pasó el susto y continuamos caminando hasta llegar a la ciudad, entrar por cualquier calle. El hombre dijo: -Niña dame la mano, pretendamos que somos familia. ¡Eyyyyyyyyy! No le tomes la mano a mi mamá, aunque no esté mi padre… ¡yo cuido por sus intereses! Acto seguido tomó mi mano… yo me puse roja, pero no hubo tiempo para desplegar el berrinche. En mi cabeza pensaba, este señor se quiere robar a mi madre. Todo me parecía muy sospechoso. Elaboré variadas tesis complejas sobre lo que sucedía, si mi madre se habría cansado de nosotras, si mi madre tenía un cariño por este señor, este señor ¿de dónde salió?, ¿por qué no le había visto antes? Mis elucubraciones continuaban como una diarrea hasta que llegamos frente a la casa de Amparito que nos recibió con tanto gusto.
-¡Llegaron bien! ¡Bendita sea la virgen santísima! Acto seguido el hombre se fue antes de que nadie lo notara. Al final ya le había tomado cariño…
Pero ¿qué fue esto? ¿Por qué hicimos esta hazaña? ¿En qué estaba pensando mi madre? ¿Teníamos necesidad económica? ¿Tendrían problemas amorosos mis padres? ¿Qué pensaba mi madre al arriesgarse con esta travesía? Tengo muchas preguntas que con el tiempo y en familia podrán ser respondidas.
Es justo decir que las políticas de migración hace muchos años, en la década de los 80, no eran ni la sombra de lo que se ha convertido la frontera México- Estados Unidos. ¿Eran tiempos más inocentes? Como mi amiga decía el otro día, en los 80 no existía el TLC, por lo que mi verdadero paraíso en el gringo fue toda clase de comida chatarra que hizo felices mis días por allá. Amparito vendía dulces y refrescos, chicles y chocolates. Los niños llegaban a su puerta gritando: – Amparitooooooooooooooooooooooo… Ella salía y les vendía lo que necesitaran. Incluso a las madres les vendía ¡el auténtico mole poblano congelado! Amparito tenía una casita de madera pequeña pero confortable, con uno de esos áticos gringos, de aquella escalera que se descuelga del techo para subir, ay que fantasía. Tenía una huerta donde sembraba sus verduras y sus yerbas aromáticas; al lado tenía sus animalitos, básicamente gallinas y aves. Pero lo más lindo eran los rosales de colores psicodélicos que cada día ofrecía una variedad diferente de rosas.
Amparito y mi madre se iban a trabajar, a hacer limpieza a alguna casa. Mi madre siempre ha sido muy apañada, y en este caso no fue la excepción. Yo recuerdo que nos hizo muy felices que nos regalaran ropa, si bien era usada parecía nuevecita, al menos tendría una lavada. Eso no me importó y rápidamente me agencie algunos vestidos. En nuestros conceptos ochenteros era un gusto tener algo gringo, aun existía aquella mística aura de los productos “hecho en” que la apertura de mercados se llevó con la globalización.
Quizá estuvimos una semana por ahí, no sé cuánto tiempo pero mucho no fue. Tengo una charla pendiente de mujer a mujer con mi madre para saber y entender de qué se trató este viaje, hasta ahora solo tengo esta colección de imágenes y recuerdos que pongo a su disposición.

publicado originalmente en Subterráneos

5.12.2012

el camino de los migrantes

Recomiendo este especial del diario mexicano Excelsior, son varios artículos muy interesantes sobre el fenómeno de paso, la travesía por territorio tan hostil hacia en sueño americano.

5.06.2012

los efectos de la crisis: La amarga partida

 Carmen Pérez-Lanzac para El País

60.000 euros. Rocío tiene la cifra grabada a fuego. Es lo que podría haber ahorrado si no se hubiese comprado un piso en Madrid. Mucho dinero. Más viniendo de un país donde la renta per cápita no llega a los 3.000 euros al año (seis veces menos que en España). 60.000 euros que habrían impedido que hoy, 6 de mayo, esta mujer ecuatoriana de 33 años esté volando con las manos vacías a Latacunga, la ciudad de la que partió en 2003. “Ay, mi casita, tanto esfuerzo que me costaste”, lloraba abrazada a las paredes de su piso de Usera hace unos días.

La crisis ha sido especialmente virulenta con la población inmigrante, cuya tasa de paro roza el 37% (frente al 24,4% de la media). La caída generalizada de ingresos salta a la vista en los barrios con más población extranjera. Como en las callejuelas tras Cuatro Caminos, donde muchos establecimientos han echado el cierre. “Ya no es como antes”, dice Marciel Herrera, encargada del locutorio con servicio de paquetería Latin travel. Calcula que este año las llamadas se han reducido a la mitad. “Solo aumenta el envío de cajas con mudanzas hacia Latinoamérica”, dice. Mariana, de la pastelería dominicana Dedo, calcula que sus ingresos han caído un 45%. “Pero los huevos han subido y la electricidad…”, dice ante una vitrina con tartas rebosantes de merengue. Desde su modesto taller de costura, Freddy repite la frase sin despegar la cara de la máquina de coser: “Ya no es como antes”.

El desempleo está expulsando a miles de inmigrantes que han visto truncado el sueño español, compuesto del disfrute del estado del bienestar (con la jubilación en cabeza), de un futuro mejor para sus hijos y de la seguridad en la calle. En 2011, España perdió 85.941 residentes de países extracomunitarios, aunque la cifra incluye a los nuevos nacionalizados españoles. En el caso de Madrid, unos 26.000 inmigrantes abandonaron la región el año pasado, encabezando la marcha ecuatorianos (6.000) y colombianos (2.180). Unos hacen el viaje a la inversa y regresan a sus países. Otros, especialmente los que han obtenido la nacionalidad española, siguen rumbo adelante, a otros países.

Aun así, se van menos personas de las que querrían. Muchos agotan sus ahorros intentando resistir en España. Cuando deciden regresar, no les queda nada y tienen que acudir a los planes de retorno que financian el Gobierno y la UE, que incluyen el vuelo de ida y distintos tipos de ayuda económica que van desde una pequeña cantidad a la posibilidad de cobrar el paro por adelantado en el caso de los residentes legales que hayan cotizado los suficiente. En todos los casos deben renunciar a regresar al menos en tres años. “Y para quien sabe lo difícil que es conseguir papeles, enfrentarse a eso es muy duro”, dice José Luis Montijo, trabajador social de la asociación de ecuatorianos Rumiñahui. Desde que se pusieron en marcha, 30.000 inmigrantes se han acogido a las diversas modalidades de retorno, pero los fondos que se destinan a decenas de ONG para que gestionen este flujo se están acabando. Mientras aguardan nuevos fondos, sus listas de espera siguen sumando impacientes aspirantes a abandonar el país formando un embudo.



Mariluz, una colombiana de 34 años embarazada de tres meses, espera a que llegue el dinero para su billete de regreso. Se vino hace cuatro años siguiendo a su marido y nunca obtuvo papeles. En este tiempo solo ha conseguido un trabajo: cuidando a una anciana de 98 años dos horas diarias por 250 euros al mes. El día que la mujer murió en su presencia, Mariluz perdió su empleo y parte de su alegría. “Me afectó mucho, se le junta a una eso de estar lejos… Tenía su temperamento, pero era muy buena señora”. No ha encontrado nada desde entonces y su embarazo ha precipitado la decisión de retornar. “Mi esposo se queda por ahora. Con lo que gana aquí, allá se puede hacer vida”, dice esta mujer pequeña de abundante cabellera y gafas rosa. Está invirtiendo sus últimas semanas en sacarse un diploma de emprendimiento en la ONG América-España Solidaridad y Cooperación (AESCO). La idea de partir le ilumina la cara: “Estoy feliz, porque aquí hay veces que uno se siente muy solo. En todo en lo que sé trabajar se me cierran las puertas. Imagínate, hasta para irme se me cierran las puertas”.

Viernes 27 de abril, cinco de la tarde. 32 hombres y nueve mujeres ocupan la planta baja de la sede de Rumiñahui, en Quintana. Todos están interesados en retornar a su país y quieren informarse de las distintas opciones. Vladimir Paspuel, presidente de la asociación, intenta subirles el ánimo: “¿Se acuerdan de cuando vinimos? Muchos lo hicimos en peores condiciones. La vida no se acaba, hay que ponerle más ganas”. Los presentes asienten, pero palpa su desazón.

Marina Rodríguez, psicóloga, atiende desde AESCO a quienes esperan su retorno. Esto es lo que ve en sus consultas: “La gente se vuelve con lo puesto. Tienen una profunda sensación de fracaso personal y culpabilidad. Sienten que no controlan su proyecto de vida y eso les provoca inseguridad y miedo. Tienen baja autoestima y síntomas de estrés, ansiedad y depresión. Llevarse consigo todas sus pertenencias se vuelve fundamental para ellos, pero las compañías aéreas solo aceptan una o dos maletas por pasajero y mandarlas de otra forma cuesta mucho. Eso, que no parece importante, lo es, porque es todo cuanto tienen”.

Reinaldo, de 50 años, espera su billete a Medellín con las maletas ya hechas. Este hombretón de 1,92 metros —“ya menguando”— regresa sin nada, pero su espíritu positivo puede con todo. Llegó a España en 1994 y se ha ganado la vida de carpintero (un barco hecho con palos de helado adorna su salón). En la última renovación de la residencia se le pasó el plazo y pasó a ser ilegal. “Esa fue la puntilla”. Su idea es abrir en su tierra un hotel rural aprovechando el auge del turismo. La casa ya la tiene, es de la familia, pero necesita un crédito para reformarla. En las maletas que aguardan en una esquina de su piso de Alcalá no lleva nada personal, solo pañuelos, zapatos y bolsos que espera vender una vez en Colombia para poder arrancar su proyecto. Calcula que el sobrepeso le va a costar 150 euros, el mismo precio por el que ha puesto a la venta su bicicleta. Su pareja, que sí tiene trabajo y de momento seguirá en Madrid, suspira: “te vas a ir con otra”, le pincha. “Mami, te espero diez años”, replica él. Ella es lo que Reinaldo más echará de menos de España. Y la seguridad. “Aquí se vive tranquilo”.

No todos quienes retornan tienen su futuro tan claro como este colombiano. “Yo les pregunto, ¿cómo visualizas tu llegada? ¿Qué planes tienes?”, explica la psicóloga de AESCO. “Y no lo tienen claro. Ni oscuro”. Las ONG critican que los países latinoamericanos (con mayor flujo de retorno) no ayudan a los retornados a integrarse. “Aunque están creciendo no ponen en marcha medidas de apoyo, les desaprovechan”, se queja Yolanda Villavicencio, de AESCO. “Allí se encuentran con más abandono”.

Rocío se pagó ella misma el billete con el que hoy está cruzando el Atlántico. Adquirió la nacionalidad española y no tiene por tanto derecho a ayudas al retorno. Tampoco podrá cobrar por adelantado el año y medio de paro que sus cotizaciones han generado. “Eso se queda aquí”, dice. Para ella fue fácil obtener los papeles: la trajo el Gobierno español en un cupo de peluqueras. Tenía 24 años y dejaba atrás a una hija de cinco años. “El piso me lo compré porque quería tener algo mío para poder vivir con ella, me dijeron que facilitaría la reunificación aunque luego me la denegaron por mis bajos ingresos”. Su hipoteca es de 192.000 euros y le ha costado mucho pagar cada mes los mil euros de cuota. Más desde hace seis meses, cuando se quedó en paro. “Prácticamente he trabajado solo para pagar el piso. Y todo se ha ido en intereses. Un día me di cuenta: ¿Qué pinto yo ya aquí? Económicamente no voy a conseguir nada y emocionalmente, menos”, dice con el corazón en la mano. Con ayuda de Mariano, su “ángel de la guarda”, un jubilado español que asesora a inmigrantes por solidaridad, negoció con su banco. No le han perdonado toda la deuda, pero la han reducido a 10.000 euros que no va a poder pagar. “Me decían que me lo dejaban en 50.000 euros, pero Mariano me animó a seguir presionando”, dice muy agradecida a quien sin conocerla le ha prestado su apoyo. “Yo me esperaba otra cosa de España. Me imaginaba en la cumbre”, dice abriendo los ojos. “Hija, no se me martirice”, le decía su madre por teléfono hace unos días. “Imagine que se fue en un tour, piense en todo lo que ha aprendido. Aquí la esperamos con los brazos abiertos”.

4.11.2012

Aumentan el número de españoles que emigra a América Latina

 (y en América Latina son bien recibidos, no como sucede al contrario)

Según datos publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística en base al Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE), el último año 114.057 españoles más que en 2010 se han inscrito como residentes fuera de España, en concreto en América Latina, sobre todo en Argentina, Cuba y Brasil, alcanzando la cifra de 83.763, lo que supone en cómputo total supone un aumento del 6,7%.

De acuerdo con el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero a fecha 1 de enero de 2012, el 36% de los españoles residentes en el extranjero nacieron en España, el 58,2% en su país actual de residencia y el 5,1% en otros países, lo que supone que la mayoría son personas nacionalizadas españolas, ya sea por tener antepasados españoles o porque son inmigrantes que se han nacionalizado antes de retornar a su país de origen.
El padrón revela también que el 51,1 % de los españoles que residen en el extranjero son mujeres, frente al 48,9% de hombres. Por edades, el 14,4% de los inscritos tienen menos de 16 años, el 62,2% tiene entre 16 y 64 años y el 23,4% supera los 65 años.

fuente: paraemigrantes.com

1.24.2012

Las mujeres inmigrantes están sobre representadas en las cifras de violencia machista

Madrid, 24 ene. 12. AmecoPress.- Las extranjeras siguen siendo las víctimas especialmente vulnerables en violencia de género. En el tercer trimestre de 2011, según datos aportados por el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género con sede en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), interpusieron el 35 por ciento de las denuncias (12.560), cuando representan el 11,51 por ciento de la población femenina de España.

También resulta significativo el hecho de que de las 4.054 renuncias a seguir con el proceso judicial que se presentaron, el 42 por ciento correspondió a mujeres extranjeras, un porcentaje superior al de denuncias presentadas por este colectivo según los datos aportados el viernes por el Observatorio.

Las mujeres inmigrantes están sobre representadas en las cifras oficiales de violencia y especialmente en los femicidios con respecto a su presencia en la sociedad española. De las 61 mujeres que murieron el año pasado en España a manos de sus parejas o ex parejas, 21 eran de origen extranjero.

Si tratamos de buscar las razones o motivos de esta situación, necesariamente deberemos abordar al análisis desde distintas vertientes. A menudo, determinados sectores profesionales e institucionales sólo consideran trabas las derivadas de su proyecto migratorio: los cambios de roles, la cuestión de las culturas y costumbres, si las mujeres provienen de culturas machistas. Pocas veces se consideran las trabas añadidas que impone la sociedad de acogida o la sociedad española a las mujeres inmigrantes y, de manera especial, las dificultades que estas mujeres se encuentran en su salida de la violencia.

Falta de apoyo

Según los testimonios de profesionales que trabajan con mujeres maltratadas, muchas víctimas de violencia se culpabilizan cuando denuncian al hombre con el que han vivido una “historia de amor”, con el que muchas tienen hijos e hijas, con el que han compartido años de sus vidas, etc. En el caso de mujeres inmigrantes este sentimiento de culpabilidad se acrecienta porque el propio proceso migratorio es un proceso compartido con el agresor. Es un proyecto compartido que les ha exigido mucho sacrificio. La mujer sabe que este señor en el momento en el que sea condenado recibirá una expulsión exprés y de alguna manera se le trunca cualquier tipo de renovación. Además, las familias de los países de origen también ejercen presión.

Y aquí, en España, las mujeres inmigrantes “no cuentan con redes de apoyo y viven en malas condiciones, a menudo, con una gran dependencia económica”, argumentan desde el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, para explicar esa sobre representación de las mujeres inmigrantes en sus estadísticas.

Esta opinión es compartida por Virginia Álvarez, de Amnistía Internacional. “Sin duda que nuevamente la situación de especial vulnerabilidad que viven estas mujeres, la precariedad, la dependencia económica, la falta de redes de apoyo y el miedo a quedarse sin sus hijos, o perder derechos adquiridos, dificulta que se mantengan en su intención de denunciar y salir de la violencia”, explica.

Psicológicamente, al duelo migratorio que experimenta toda persona migrante, se une la frustración del fracaso en unas relaciones de pareja que, en muchos casos, constituye su única red social.

Para que se atrevan a denunciar es necesario apoyar los procesos de estas mujeres reduciendo la autocomplacencia y aumentando la autocrítica, los recursos, y las personas formadas en interculturalidad. Personas formadas que puedan hacer realmente de puente entre lo que estas mujeres están viviendo, que sepan encontrar la manera de acercarse pero no desde el reproche, para que encuentren no sólo apoyo entre ellas, sino también por parte del estado y la sociedad de acogida.

Papeles o derechos

La normativa de extranjería ha venido siendo un auténtico obstáculo añadido que desde luego no comparten las mujeres españolas. La aprobación de la Ley Integral Contra la Violencia de Género supuso la primera norma que reconocía la especial vulnerabilidad de las extranjeras y establecía el compromiso de garantizar su acceso a todos los recursos previstos para las víctimas, en pie de igualdad con el resto de las mujeres, sea cual fuere su situación legal y administrativa.

Pero las leyes de extranjería seguían dando prioridad al control migratorio por encima de los derechos humanos. Fueron muchas las organizaciones que reclamaron la modificación de estas normativas para diluir los temores que hacen que las mujeres inmigrantes que sufren maltratos no se atrevan a denunciar y protegerlas, junto a sus hijos e hijas, y por fin, el año pasado se lograron importantes avances.

Las reformas aprobadas por el Congreso español en el 2011 garantizan que las mujeres inmigrantes irregulares que denuncien maltrato tendrán una protección especial. No se les abrirá un expediente de expulsión y, si ya lo tuvieran, se suspenderá. Esta medida se adoptará a la espera bien de una resolución judicial (como una sentencia o un auto de medidas de protección) o bien de un informe del Ministerio Fiscal que determine indicios de violencia de género. Se les dará también autorización provisional de residencia y de trabajo. Además, este amparo especial también se extenderá a las hijas e hijos menores de las maltratadas. Sólo se llevará a cabo la expulsión en el caso de que una jueza o juez considere que la denuncia interpuesta contra el supuesto maltratador es falsa.

Incoherencias

Pero el problema es mucho más profundo. Estas mismas mujeres a quienes se les asegura protección, conocen, a veces de primera mano, testimonios de mujeres que ven vulnerados sus derechos: víctimas de trata o también, inmigrantes que pasaron por alguno de los CIES españoles (centros de internamiento de personas), donde a pesar de no ser cárceles y de que las personas retenidas no han cometido ningún delito, están controladas por la policía y en condiciones infrahumanas; en uno de estos centros, el de Málaga, en 2006 se produjo la denuncia de violación de diez mujeres a manos de agentes de policía, que aún no han sido juzgados y que probablemente quedarán impunes.

Y si seguimos profundizando, encontramos otras incongruencias. Por ejemplo, todavía no se garantiza que las mujeres extranjeras que no hablan español y se acercan a una comisaría a presentar una denuncia por malos tratos sean asistidas por intérpretes de calidad y con formación en violencia de género. Virginia Álvarez explica que “esto, junto a otras dificultades durante la investigación, hace que cerca del 50 por ciento de las denuncias de mujeres extranjeras en situación irregular están siendo sobreseídas, lo que tiene unas graves consecuencias sobre ellas”.

Ir a la raíz

La violencia contra las mujeres está vinculada al desequilibrio en las relaciones de poder entre los sexos, del cual sería su manifestación más aberrante, y se manifiesta en diversos ámbitos: social, económico, religioso y político. Es importante insistir en que el problema es de origen social y estructural –y no individual- y es multidimensional, puesto que no puede ser entendida de forma aislada.

Hace décadas que existe un reconocimiento internacional acerca de la vulnerabilidad de las mujeres inmigrantes – la doble vulnerabilidad, por ser mujer y por ser migrante- haciéndose hincapié en los últimos tiempos en la necesidad de integrar la perspectiva de género en todas las políticas migratorias. En el caso de las mujeres inmigrantes irregulares, estaríamos ante una situación de triple vulnerabilidad.

En muchos casos se desconoce la existencia de la legislación vigente y los mecanismos previstos que en España vienen aplicándose hace años y que persiguen el maltrato contra las mujeres. Es muy importante hacer un esfuerzo para que las mujeres inmigrantes, con o sin papeles, conozcan sus derechos.

Pero hasta ahora, ningún conflicto social se ha solucionado a golpe de Código Penal, sin atacar la raíz del problema. Habrá pues que transformar las condiciones que generan violencia y eliminar los impedimentos a los que las mujeres –en este caso, inmigrantes- se enfrentan cuando quieren escapar de esa situación de sufrimiento y avanzar en autonomía y libertad.

1.04.2012

racismo viral en México



¿Porqué estos niño, estas niñas piensan que el muñeco blanco es el bueno? ¿Acaso tendrá que ver la televisión en esa manera de pensar ya intuitiva?

Parad el racismo. Un video de AI

1.02.2012

Un mundo de 214 millones de emigrantes

A pesar de la crisis económica mundial y de las crisis políticas, una inequívoca señal de evolución de la humanidad, la emigración, mantiene estables sus constantes vitales. El flujo de personas que cruzan fronteras en busca de oportunidades alcanza los 214 millones de personas, según el informe de la Organización Internacional de Migraciones (OIM) del año 2011, presentado hace algunas semanas en Suiza.

Si a la cifra de desplazados que atraviesan las fronteras se añaden los ciudadanos que protagonizan desplazamientos en el interior de sus propios países, resulta que más de 1.000 millones de habitantes del planeta se hallan actualmente en tránsito.

El progreso de la humanidad está directamente vinculado a su desplazamiento sobre la faz de la tierra. Hace millones de años el primer homínido inició en África el camino y desde entonces las personas no han cejado en su deseo de moverse en busca de mejores condiciones de vida. Y esto sigue ocurriendo también en el siglo XXI.

En este marco de estabilidad general del número de emigrantes en activo, hay una serie de acontecimientos que han modificado algunos comportamientos. Esta es una síntesis de las principales alteraciones detectadas en el informe de la OIM del 2011.

NORTE DE ÁFRICA
Los efectos imprevistos de la primavera árabe

El informe sostiene que la primavera árabe "ha tenido enormes repercusiones en los patrones migratorios de esa región y fuera de ella". Las crisis políticas en Túnez, Egipto y Libia provocaron el temor europeo de una gran ola de inmigración hacia el continente. Sin embargo, no ha sido así: "Sólo un porcentaje muy pequeño de los desplazados por el conflicto emprendió el cruce del Mediterráneo". Un 3% de los inmigrantes llegados en los últimos meses a la isla de Lampedusa, en el sur de Italia, o a Malta procedían de Libia.

La mayor parte de los desplazamientos originados por los conflictos de Libia y Egipto se han resuelto, por el momento, con el retorno a los países de origen. Así ha ocurrido con los inmigrantes asiáticos y los africanos con el consiguiente problema para la débil economía de estos países. Por ejemplo, la OIM estima que unos 70.000 chadianos y 80.000 nigerianos han retornado procedentes de Egipto y Túnez. La pérdida de las remesas enviadas por los emigrantes desde estos países y el aumento de la demanda de alimentos hacen temer una crisis en las naciones de acogida.

HAITÍ Y ASIA
Las graves secuelas de los desastres naturales

Las catástrofes originadas por seísmos o los fenómenos meteorológicos siguen aumentando y, en consecuencia, también el desplazamiento de la población afectada por las calamidades.

En el caso de Haití, cerca de 1,5 millones de personas se han visto obligadas a desplazarse debido al efecto del terremoto. Se esperaba que una parte de esta población emigrara de su país hacia Estados Unidos pero no ha ocurrido debido, apunta el informe de la OIM, a la extrema pobreza de la población, que no puede asumir un viaje "caro y peligroso".

Según un estudio elaborado por la OIM centrado específicamente en las migraciones relacionadas con el medio ambiente, se estima que 38 millones de personas se vieron obligadas a emigrar a consecuencia de algún tipo de catástrofe en el año 2010. El informe concluye que el número de emigrantes naturales es cada vez mayor.

EUROPA Y AMÉRICA DEL NORTE
Las consecuencias desiguales de la crisis económica

El informe de la OIM estima que la crisis en los países más ricos provocará una fuerte reducción de las corrientes migratorias, una abrupta interrupción del aumento de población de extranjeros en los países con ingresos altos, una drástica reducción de las remesas y un aumento de la emigración de retorno.

Sin embargo, el propio informe reconoce que estos comportamientos no han sido extensibles a todos los países. Así, advierte que a la reducción del tráfico de personas tras el estallido de la crisis financiera en el 2007 y el 2008 le ha seguido un nuevo repunte. En este sentido, señala que Canadá y Estados Unidos (pese a las crecientes restricciones de este último país) registran aumentos significativos del número de inmigrantes.

Por el contrario, apunta a disminuciones de población inmigrada en el Reino Unido, a la par que empieza a describir un aumento súbito del número de emigrantes de nacionalidad europea que cruzan el Atlántico en busca de nuevas oportunidades. Tal es el caso de Irlanda, donde se ha detectado una salida neta de 60.000 habitantes.

El informe pone de relieve el impacto de la crisis en los inmigrantes que padecen un nivel de desempleo superior a la tasa que sufren los ciudadanos nacionales. En este capítulo, el informe cita específicamente el caso de España. Sin embargo, advierte, el desempleo no deriva necesariamente en un retorno masivo. En el regreso pesa más la situación del país de origen que la situación del país de estancia. Así, por ejemplo, señala el caso de Polonia, cuyas buenas perspectivas económicas han propiciado el retorno de los nacionales que hasta ahora vivían fuera de su país.

ALEMANIA
El indiscutible atractivo de 'Merkelandia'

Alemania es otra muestra evidente de que las condiciones económicas de una nación de destino son decisivas para promover o desmotivar la emigración. Los últimos datos del Departamento de Estadística de Alemania –que todavía no recoge el informe de la OIM– apuntan a un cambio de tendencia relacionado con la crisis en la zona euro.

Por un lado, la supresión de las limitaciones a la libre circulación dentro de la Unión Europea ha derivado en un claro aumento de ciudadanos procedentes de Polonia, Hungría, Eslovaquia, Bulgaria y Rumanía, que se situó en un 30% de aumento en el primer semestre del 2011.

De los 450.000 ciudadanos que entraron en Alemania en estos primeros seis meses del año, lo que supone un aumento del 19% respecto al mismo periodo del año anterior, un 62% procedía de otro Estado miembro de la UE, mientras que sólo un 11% llegó desde otros países no comunitarios europeos, de Asia o de América.

La migración hacia Alemania de ciudadanos procedentes de España y Grecia también experimentó un fuerte aumento. Llegaron 2.400 españoles, un 49% más, y 4.100 griegos, un 84% más, en lo que parece casi un retorno a un fenómeno propio de los años sesenta.

ESPAÑA
El retorno tras el declive de la exuberancia hispana

La crisis en los países del sur de Europa ha reactivado el retorno de algunos inmigrantes a sus países de origen, especialmente de ciudadanos de Latinoamérica. El informe Extranjeros residentes en España. Principales resultados, de la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración, revela que en el tercer trimestre del 2011 se ha reducido la cifra de extranjeros de cinco de las principales nacionalidades que viven en España (Ecuador, Colombia, Perú, Cuba y Argentina).


El número de ciudadanos de Ecuador, la segunda nacionalidad extracomunitaria con más residentes en España, ha disminuido en 3.234 personas. Mientras, en el caso de Colombia, la tercera nacionalidad, se ha reducido en 1.751 ciudadanos, y en el de Perú, en 1.511.

El informe también habla de la tendencia al equilibrio entre la cifra de ciudadanos procedentes de otros países de la Unión Europea que viven en España y los de terceros países. A 30 de septiembre del 2011, el 48,5% de los extranjeros pertenece al régimen comunitario y el 51,5% restante al régimen general.

MIgración en Lavapiés

12.27.2011

Hoy, último día para solicitar la nacionalidad española por Ley de Memoria Histórica

Para ello es importante que los interesados tramiten una cita para presentar sus papeles en la Embajada de España o el consulado durante hoy y mañana.

La ley, también conocida como la “Ley de Nietos”, es también una oportunidad para los descendientes de españoles de obtener la ciudadanía de aquél país. A tal punto que al 31 de marzo de 2011, un total de 321.623 solicitudes de nacionalidad se habían presentado, se se aprobaron 187.076 y se habían expedido 125.609 pasaportes, se informó.

La ley establece que: “Las personas cuyo padre o madre hubiese sido originariamente español podrán optar a la nacionalidad española de origen” y también que “este derecho también se reconocerá a los nietos de quienes perdieron o tuvieron que renunciar a la nacionalidad española como consecuencia del exilio”

En apenas unos años, y propiciado por la crisis económica, España ha pasado de ser un país receptor de inmigrantes, a un país de emigrantes.

La sociedad española ha decidido irse al extranjero para buscar una mejor oportunidad laboral, de la misma forma que lo han hecho durante estos años atrás cientos de miles de extranjeros, en su mayoría latinoamericanos, que buscaban una oportunidad en España.

Y aunque es cierto que la mayoría de los emigrantes españoles decidirá países europeos como destino principal, en los que tenemos libertad para residir y trabajar, no es menos cierto que, a los ojos de los ciudadanos de esos países seremos, auténticos inmigrantes, personal laboral dispuesto a ocupar puestos de trabajo para los que no existe mano de obra en el país de destino, trabajadores ocasionales buscando una oportunidad que en España a día de hoy no existe.

¿y qué diferencia hay entre los que han llegado a España y los que ahora buscamos oportunidades en otros países? Ninguna o casi ninguna.

Ahora es momento de pensar y mirar atrás, de reflexionar en el trato que hemos dado a muchos de los que antes venían aquí a buscarse la vida y pensar en el que queremos que nos den en el extranjero.

España, país de emigrantes… algunos de esos que rechazan la inmigración es posible que se conviertan ahora en emigrantes españoles.

Deseo lo mejor para ellos. Sin rencor.

de Parainmigrantes.info

12.26.2011

MIgrar migrar migrar...otra vez.

LOLA HUETE MACHADO para El País

Giro de 180 grados. En esta década, la emigración volverá a superar a la inmigración en España. Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), cada año se marcharán medio millón de personas por la falta de trabajo y perspectivas. En torno al 10%, españoles. Ponemos cara a esas cifras. Los protagonistas de estas páginas traen de nuevo la sombra de aquellos padres y abuelos con las maletas rumbo a América, Inglaterra, Alemania

Partir es morir un poco. Dejar atrás la familia de uno, los amigos de uno, el barrio de uno, la ciudad de uno... Decidirlo. Cargar la maleta. Cerrar las puertas de la casa de uno (si es que tiene) para abrir otra (si es que la consigue) de la que aún no se tiene llave. Decir basta y marchar voluntariamente y/o por necesidad. Hay mil razones ahora en España: por falta de trabajo, de oportunidad, y hasta por desilusión y decepción sociopolítica. "El país propio deja de ser de algún modo el país apropiado, deja de ser opción", dice Mónica Muriana, periodista, aquí retratada junto a su joven familia, pensando ya en abandonar el lugar en que vive.



Y uno se va. Las ilusiones perdidas, titulaba Concha Caballero, profesora de literatura y exportavoz de IU en el Parlamento andaluz, un artículo en EL PAÍS: "No hay estadísticas oficiales sobre ellos. Nadie sabe cuántos son ni adónde se dirigen. No se agrupan bajo el nombre oficial de emigrantes. Son, más bien, una microhistoria que se cuenta entre amigos y familiares. 'Mi hija está en Berlín', 'Se ha marchado a Montpellier', 'Se fue a Dubai', son frases que escuchamos sin reparar en el significado exacto que comportan. Escapan a las estadísticas de la emigración porque suelen tener un nivel alto de estudios y no se corresponden con el perfil típico de lo que pensamos que es un emigrante. Quizá en las cuentas oficiales figuren como residentes en el extranjero, pero deberían aparecer como nuevos exiliados producto de la ceguera de nuestro país".

Nuevos exiliados. Como las personas que aparecen en estas páginas. Y muchos otros. Jóvenes y no tanto. Un goteo desde que comenzó la crisis que no tiene número concreto. Solo estimación estadística y mucho eco, en la calle y en la prensa: Generación noqueada, tituló ya en 2010 El País Semanal, viéndolo venir. O esta noticia: Necesitamos 200.000 extranjeros. La canciller alemana creó a principios de año grandes expectativas al anunciar su intención de contratar mano de obra cualificada en España. Una más: Récord de emigrantes en Inglaterra: "12,6% de españoles más allí en 2010-2011. Jóvenes parados emigrantes de ida y vuelta: mientras el Gobierno de Merkel necesita cubrir 800.000 puestos de trabajo, David Cameron se ve comprometido con la llegada en un año de 25.000 españoles...".

Así, los emigrantes económicos vuelven a ser una realidad en España (lo fueron durante todo el siglo XX y dejaron de serlo a finales de los ochenta). Nadie lo hubiera creído hace apenas un lustro. La prueba: revisando la hemeroteca, ahora que El País Semanal acaba de cumplir 35 años, encontramos en el Extra del 30º aniversario, publicado en mayo de 2006, que una de las historias incluidas en él se titulaba Cómo hemos cambiado: "La inmigración ha cambiado el perfil del español del siglo XXI. De pocos (33 millones) e iguales hemos pasado a ser más (44 millones), más heterogéneos y multiculturales. Marroquíes, ecuatorianos, rumanos o asiáticos conforman un país nuevo". Y en ese mismo texto se citaba un editorial de este periódico en 2002 titulado Gracias por venir: "El primer bien de un país es su población. Y esta depende cada vez menos del lugar de nacimiento. Somos más gracias a los demás. En esta España que envejece, la inmigración cae como agua de mayo".

País de inmigrantes éramos hace nada y somos de hecho hoy: España ocupa el puesto número ocho en el top ten de países con mayor número de inmigrantes internacionales según el MPI (Migration Policy Institute) en 2010. La población extranjera suma 5,7 millones de personas, en un continente, Europa, que, según advertencia de la Comisión Europea, tendrá en 2050 un déficit de 100 millones de trabajadores y que necesitará alrededor de 20 millones altamente cualificados en las próximas dos décadas.

Pero la reciente Proyección de la población de España a corto plazo 2011-2021, del Instituto Nacional de Estadística (INE), ha dado el dato, la alarma que marca el comienzo del giro del péndulo: si se mantienen las tendencias actuales, la población española se reduciría hasta los 45,6 millones en 10 años. Se registrarán un 18,1% menos de nacimientos y un 9,7% más de muertes que en 2010. También el saldo migratorio será negativo a partir de 2011, ya que el número de 450.000 inmigrantes nuevos se verá compensado por la marcha al extranjero de 580.850 personas.

Ante la posibilidad futura, alarmas encendidas.

Pero aunque el asunto está en la calle, en las tertulias, en las casas..., aún no hay datos ciertos de las dimensiones de este movimiento de salida de personas, y sí dificultades en su cuantificación, cuenta, entre curso y curso, la demógrafa Amparo González Ferrer, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC): "La mejor aproximación al fenómeno de la emigración de españoles que huyen de la crisis es la Estadística de Variaciones Residenciales (EVR), en la que se registran las bajas que se producen en los padrones de los municipios por cambio de residencia al exterior". Pero hay otras como el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero, según el cual el número de españoles residentes en el exterior aumentó en 102.432 personas de 2009 a 2010, y en 128.655 de 2010 a 2011, un crecimiento que estaría matizado por las nacionalizaciones de españoles vía Ley de Memoria Histórica y el Censo Electoral de Residentes Ausentes. Ninguna de ellas, dice, lo mide bien. "Se mide mal, porque en muchos casos es fácil vivir como comunitario en otros países de la UE sin tener que registrarse en el Consulado español. Aunque el stock de españoles que residen en el extranjero es, efectivamente, mayor que el que reflejan las cifras... Sabemos que no todos se registran, pero también que no hay motivos para que ahora se registre más gente que hace tres años, pues los incentivos para hacerlo no han cambiado mucho. Por tanto, sí podemos creer que ha aumentado algo la salida de españoles".

Partir. A Mónica y su familia, los Bezanilla, y al resto de elegidos para este reportaje, les cuesta la decisión. ¿Las razones para salir? En su caso: paro de ambos, precariedad en las pocas ofertas que encuentran, políticas educativas que consideran nefastas y afectan a sus dos hijas, recortes sociales que también. Se quieren ir porque la decepción, una u otra, planea sobre el horizonte cotidiano y sobre su futuro. No hay trabajo, cinco millones de desempleados en las últimas cifras; ninguna perspectiva de encontrar un puesto digno en un universo de mileuristas que se fue instalando como natural en época de vacas gordas y que ahora, que son escuálidas, amenaza con convertirse en moneda común. España tiene los jóvenes más preparados, peor pagados y más parados de Europa.

"Un goteo incesante de savia nueva que sale sin ruido de nuestro país, desmintiendo la vieja quimera de que la historia es un caudal continuo de mejoras", sigue Caballero en el artículo citado al inicio. "Aparentemente nadie se escandaliza por esta fuga de cerebros, lenta pero inexorable... No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-ni que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos".

No es la primera vez. Los movimientos migratorios en España son un clásico: por nuestra situación geográfica y económica, por nuestra convulsión política. Fuimos emigrantes a lo largo de la historia. Partir se titula un documental de Eduardo Margareto que se presentó en el último festival de cine de Valladolid y que describe la emigración a Cuba en la segunda mitad del siglo XIX, cuando miles de españoles escaparon del hambre, de la posibilidad de ser enviados a la guerra con Marruecos...

La catedrática de Historia Josefa Otero Ochaíta cuenta la mar de bien estos vaivenes migratorios, puesto que se los trabajó a conciencia como metodología de estudio para sus alumnos: Emigrantes-inmigrantes. Movimientos migratorios en la España del siglo XX, lo tituló. Y dice que le gustaría poder actualizar ahora, dados los cambios últimos en la materia. "Entre 1900 y 1930 emigraron algo más de tres millones de españoles, según las cifras oficiales, aunque las investigaciones recientes calculan que alcanzarían los cuatro millones y medio debido a la emigración clandestina, para no cumplir el servicio militar o evitar pagar las tasas de salida. Utilizaban dos fórmulas para evitar el control del Gobierno: salir por un puerto extranjero o embarcarse en alta mar, lo cual hacían muchos canarios, asturianos y gallegos", cuenta. Durante la Primera Guerra Mundial, los españoles preferían irse a Francia. Y tras ella volvieron de nuevo sus ojos hacia América: Cuba, Brasil y Argentina, especialmente. Argelia era, sin embargo, donde más: se adelantaban las cosechas de cereales y hasta allá cruzaban los temporeros.

Cuenta también Otero cómo la guerra civil modificó estas tendencias migratorias en cadena. Y cómo fue una sangría el exilio: "La principal consecuencia fue la pérdida de una generación, considerada como la mejor formada de España después de la del Siglo de Oro. Se exiliaron científicos, escritores, sanitarios, educadores, políticos democráticos, y en consecuencia: retraso económico, científico y cultural". Un tiempo del que León Felipe escribía: "Franco, tuya es la hacienda, la casa, el caballo y la pistola. Mía es la voz antigua de la tierra. Tú te quedas con todo y me dejas desnudo y errante por el mundo... Mas yo te dejo mudo... ¡mudo! Y ¿cómo vas a recoger el trigo y a alimentar el fuego si yo me llevo la canción?".

Y 'El tren de la memoria' tituló Marta Arribas su película, que fue premio del jurado del Festival de Málaga. En él se ven maletas, muchas maletas atadas con cuerdas, trenes repletos y miradas perdidas, hombres en su mayoría que partían a Alemania, Francia o Suiza en los años sesenta a trabajar según la necesidad de mano de obra barata. ¿Profesión? "Labrador". ¿Profesión? "Minero", se oye... Arribas eligió mujeres para su película. "La idea nació del contraste entre la inmigración de hoy y la nuestra de ayer, salir con contrato o venir buscando lo que sea, a la intemperie", nos contaba la realizadora hace poco en Sevilla. Dio con la protagonista, Josefina Cembrero, que había salido a principios de los sesenta, con 18 años, hacia Nuremberg (Alemania), y retornó dos décadas después. El filme es un viaje en tren rememorando el pasado para descubrir que no todo fue lo idílico que lo pintaron: "Llegar, integrarse, la barrera del idioma; intentar conseguir dinero para la familia y pintarlo todo luminoso para que nadie sepa que te va mal". También la dureza de las ausencias, las familias dejadas atrás, los hijos que con los años dejan de serlo, los padres envejecidos, y el choque ya del retorno, imposible volver a ser ya de ningún lado, en realidad. Entre 1959 y 1973 emigraron al continente europeo un millón de personas, en un movimiento de carácter económico. Europa crecía. Muchos se quedaron. Millón y medio aún siguen fuera; donde más, en Argentina, Francia, Venezuela y Alemania.

Sin ser aquello, legiones de amigos y/o conocidos, bien formados, desocupados, andan preguntando hoy aquí y allá (mucho en las redes sociales) por opciones de trabajo en Alemania, por ejemplo, país no afectado brutalmente por la crisis última, pero también por América y Asia. Profesionales que buscan fuera lo que escasea dentro, mientras las empresas de recursos humanos y de trabajo temporal no dan abasto: las solicitudes para trabajar en el extranjero se duplican, dicen en Adecco.

Ingenieros, técnicos, personal sanitario e investigadores que desean trabajar en lo suyo son los que más se están marchando, señala Virginia Collera en los perfiles que ha buscado a través de la red europea Eures, que tiene acuerdos firmados entre los servicios públicos de empleo de España y Alemania, y de agencias de trabajo temporal. Pero también hay albañiles en busca de tareas adecuadas que aquí, tras romperse la burbuja inmobiliaria, se volatilizaron, y hasta una profesora que para saber exactamente el lugar de Corea del Sur donde estará su vida próxima hubo de mirar en un mapa. "Buscan dignidad laboral", resume Collera.

"La tradicional alergia del trabajador español a la movilidad geográfica comienza a diluirse", dicen en el análisis de los resultados de la última oleada del Global Talente Mobility Study (GTMS), recién publicada y realizada por The Network que incluye más de 50 portales de empleo. Un 64% de españoles que buscan empleo reconoce que estaría dispuesto a irse por necesidad. "Mejorar las oportunidades profesionales y la difícil situación por la que atraviesa la economía española son los principales motivos. Tener un mejor nivel de vida, ampliar experiencia y aprender un idioma son otras de las causas señaladas". Quieren hacer las maletas, pero no a cualquier precio: lo harán si obtienen buen sueldo (la mitad) y buenas condiciones laborales y sociales (41%). El 62% se conforma con un contrato temporal. De hecho, el 47% de los que buscan trabajo estaría dispuesto a irse durante más de cinco años si las condiciones fueran positivas sin más. ¿Dónde? "Hay cambios significativos... Alemania (55%) y Reino Unido (46%)".

Para la demógrafa González Ferrer, dado el perfil de la crisis, este movimiento de población que se está viviendo será duradero: "Aunque es difícil precisar su magnitud, creo que durará por al menos dos motivos. Uno, porque todo indica que la crisis será larga y es indudable que la grave situación económica que atraviesa España y el alto desempleo son un factor clave en la gestación de este movimiento de salida. Y otro, porque el desempleo generado por la recesión se ceba con las personas extranjeras y, seguramente también, con las de origen extranjero, incluso si se han naturalizado y adquirido la nacionalidad. Para estas personas, el retorno a sus países de origen es siempre una opción abierta".

Partir es morir un poco, se dice en Latinoamérica. Todos, sea cual sea el género y la condición, sufren con la decisión. Y esto hasta tiene su nombre de síndrome: el de Ulises, lo llaman. "Emigrar se está convirtiendo hoy, para millones de personas, en un proceso que posee unos niveles de estrés tan intensos que llegan a superar la capacidad de adaptación de los seres humanos", dice el psiquiatra de la Universidad Complutense Joseba Achotegui. Él y otros especialistas analizan en un volumen titulado Transitar por espacios comunes los efectos sobre la salud, el estrés y el quiebro físico y psicológico de la acción de migrar, la ruptura. Y hasta habla, en boca de Teresa del Valle, de la Universidad del País Vasco, de la existencia de otro modo de medir el tiempo: tiempo de desarraigo, lo define. "Hay características del tiempo que tienen relación con problemáticas concretas. La preparación para el cambio: la salida del lugar, el duelo. La ceremonia del adiós. El tiempo de conocer cómo navegar en los sitios. El tiempo de la nostalgia. El tiempo de los descubrimientos. El tiempo de los encuentros. El tiempo de sentirse en casa. El tiempo del recuerdo".

En el filme de Arribas, una de las mujeres emigrantes, Leonor Mediavilla, recuerda: "La llegada a aquel andén me causó una impresión tremenda. Me olvidé de mis padres, de mis hermanos, de mí misma, porque pensaba que aquello no podía ser realidad. Aquel andén estaba abarrotado de hombres, totalmente cubierto, con maletas y bultos por todos lados. No sé si fueron instantes o minutos, pero sentí vergüenza de mí misma, de verme en esa situación". Desde la psicología, dice Del Valle, se resalta la importancia del duelo, del adiós: "Hay mucho de duelo por el lugar que se abandona; en él está presente la identidad que confiere un lugar a través de sus espacios, de la gente que los llena, de memoria a través de generaciones. Ante el momento de abandonarlo se activa la memoria. Se intenta grabar lo que se ama para llevarlo consigo".

Sin ser ese tiempo dramático, lo mismo o similar cuentan ahora muchos a través de redes sociales, aquellos que desean marchar o los que ya lo hicieron. Como Pablo, participante en un foro de extranjeros en Alemania (Auswanderung Forum en 2005), que aunque escribe largo, los resume bien a todos: "La decisión de emigrar es tan personal y obedece a tantas razones que seguramente nadie entienda. Pero en lo que seguramente estaremos todos de acuerdo es en que, una vez tomada la decisión, solo queda por delante avanzar, avanzar y tratar de no mirar atrás, para no correr el riesgo de quedarnos como estatuas de sal, petrificados y sin pertenecer a ningún sitio, ni el que dejamos ni el que adoptamos".

Y sigue: "Muchas personas, por razones perfectamente comprensibles, toman el camino rápido, sin analizar a fondo la decisión de irse. Y aquí comienzan los problemas: nunca vamos a saber a ciencia cierta quién originó el rumor de que en el extranjero se hace dinero fácil, que enseguida se tienen autos, casas y el desarrollo personal-profesional tantas veces reclamado en nuestros país de origen. Primera frustración: hacerse camino en otro país, otra cultura diferente (aun en los casos de hablarse el mismo idioma), no es nada fácil. Y no es solo sentirse un sapo de otro pozo... Si emigraste comprando ese cuento del 'todo ya' y 'en un par de años me vuelvo con los bolsillos llenos, por tanto ni me interesa compartir nada de esta nueva cultura', lo vas a pasar muy mal. Si decides partir sabiendo que nada es fácil y lleva muchísimo tiempo, tanto tiempo que la mayor parte de las veces adoptas el nuevo país de por vida..., que dejarás atrás tu familia, tus amigos, tus afectos, tu lugar, que vas a llorar más de una vez solo y quizá sin liquidez; si has analizado esto y aun así decides hacerlo, entonces estás preparado para emigrar".

Historias:

Exilio en Suiza

Luis Miguel Milreis, encofrador de origen portugués, de 37 años. Trabaja desde el verano en Suiza. Llevaba dos años en paro.

Milreis siempre ha estado en tránsito: a los 18 años llegó a Extremadura porque "en Portugal no había trabajo para los jóvenes". Empezó en la construcción, lo primero que encontró, y ha trabajado en obras por toda la geografía española. "Sé lo que es estar fuera de casa, pero esto es diferente", se lamenta. Su último trabajo lo llevó a Vitoria. "Me pagaban 1.600 euros, pero después de comidas, gasolina y alojamiento me quedaban 800". Su mujer, auxiliar de enfermería, también estaba en el paro, así que en julio se marchó a Suiza. "Es muy duro estar tan lejos de la familia, es lo que más duele. Y luego está la lengua, es imposible comunicarse". Antes "tomaba por locos a los que me advertían y me decían que se iban a acabar las vacas gordas". Ahora está convencido de que "el presente va a ser mejor que el futuro". Dice que a sus dos hijos, Sergio y Milena, de 16 y 10 años, solo les pide que "estudien para que no tengan que encontrarse en esta situación".

Tierra de oportunidades

Erika Börjesson, de 29 años, de madre catalana y padre sueco, vive desde el 1 de noviembre en São Paulo. Quería cambiar de sector: abandonar la publicidad e introducirse en la gestión cultural. "Aquí ese giro suponía empezar desde cero. En Brasil, ¿quién sabe?".

"Un día me llegó un briefing de un cliente y pensé: 'a ver, ¿cuál va a ser mi aportación al mundo? ¿Vender cerveza?". Llevaba ya tres años trabajando en una agencia de publicidad y decidió que era hora de cambiar. Primero se matriculó en un máster de gestión cultural. Luego compró un billete con destino a São Paulo. ¿Su objetivo? "Aprender y coger ideas. Brasil está en auge y quería probar. Sin un plan cerrado ni calendarios". No se pone fecha de regreso, pero sabe que volverá. Incluso qué le gustaría hacer. "Siempre he querido montar algo propio, un espacio sociocultural en Barcelona" (ciudad en la que ha vivido desde los siete años). A pesar de su optimismo, es realista. "Creo que lo vamos a tener más difícil que nuestros padres, pero yo confío en mí. Creo que, si le pongo ganas, todo va a salir bien".

Familia busca su sitio

Mónica Muriana, Fernando Bezanilla y sus hijas, Valentina y Nora, aún no tienen claro cuál será su destino. Barajan Dinamarca, Brasil, Colombia... Solo saben su objetivo: "Queremos impulsar nuestras carreras y conciliar, no solo vivir para trabajar como aquí".

Este será el segundo exilio de Mónica (39 años), periodista, y Fernando (42), operador de cámara. El primero fue en 1996. Él acababa de quedarse en paro y ella había terminado la carrera y no tenía muchas expectativas laborales. Entonces se mudaron a Dublín. Su nuevo destino aún no lo han decidido. "Es distinto irse solo a irse con dos niñas". El trabajo de Mónica empezó a tambalearse cuando "dejó de dedicarle 18 horas al día" con la llegada de Valentina (4 años) y Nora (1). Ahora encadena trabajos eventuales; Fernando es autónomo "en horas bajas". Viven en Meco (Madrid) y quieren un cambio. "Aguantábamos porque nuestras hijas iban a una escuela pública que era modélica". Pero ahora es una víctima más de los recortes. "Una empresa de limpieza se ha hecho con la gestión del centro, que presentó el proyecto más económico".

Enfermero con destino a Noruega

En primavera, David Ríos, de 29 años, se incorporará a su nuevo puesto de trabajo en Noruega. No se va por elección propia. Dice que "ha enviado más de 1.000 currículos a empresas españolas". Sin suerte. Cada día dedica cuatro horas a aprender noruego.

Este enfermero y técnico de rayos se declara "decepcionado e insatisfecho" con la sociedad que le ha tocado. "Estudias y trabajas duro, y eso no se premia". Tras un año en el extranjero, con el inglés aprendido y nociones de sueco, pensaba que encontrar trabajo no sería complicado. El último fue de dependiente en una tienda. A sus padres, dice, no les entusiasma este viaje sin billete de vuelta. "Insisten en que haga una oposición. Ellos saben lo que es ser inmigrante, vivieron en Francia y mi padre siempre me dice que en el extranjero eres ciudadano de segunda. Y yo respondo que aquí tampoco me siento ciudadano de primera". Por si acaso, este leonés sigue atento a todas las ofertas en España. "Reniego de eso de 'como aquí, en ningún sitio', pero voy a echar de menos tantas cosas...".

Al fin del mundo

Ana Álvarez Simón, de 31 años, profesora de español en Barcelona, pondrá rumbo a Seúl en enero. Allí le esperan su pareja, Oriol, y una buena oportunidad. "Es mi trabajo ideal. Las condiciones, si las comparo con las de aquí, son de ciencia ficción".

Tuvo que consultar en el mapa la ubicación de Corea del Sur. Literalmente. Ana es profesora de español "por vocación", subraya, aunque su sentido práctico la empujó a presentarse a las pruebas para trabajar en una caja de ahorros. Las superó. "Me las planteé como un reto, porque estaba rebotada. Tuve trabajos con unas condiciones pésimas". Llegó a cobrar cinco euros la hora por sus clases y veía cómo gente sin formación le "pasaba por delante" una y otra vez. "Al principio sentía rabia, luego la asimilé y se transformó en frustración". Pero eso ya es historia; ahora está entusiasmada con su "exilio asiático". Su pareja trabaja desde el pasado verano en la Universidad de Seúl, y ella lo hará a principios de año. "Por fin voy a tener un trabajo en el que me sienta valorada".

Plan b en Panamá, Argelia o Brasil

Alberto Jiménez, zaragozano residente en Elche, se quedó en paro hace dos años. "Mi primer pensamiento fue desaparecer del mundo de la construcción". Es alicatador con un par de décadas de experiencia. "Me doy hasta junio. Si no encuentro nada, me iré a donde sea".

Su otra faceta es emprendedor: en el pasado puso en marcha un par de proyectos empresariales y ahora está inmerso en el tercero, que espera sea su tabla de salvación. "Ideas no me faltan, pero sí financiación". Por eso le ha puesto un plazo a ese "empeño". "Hasta junio. Si no consigo levantarlo, aceptaré la primera oferta que me hagan para irme al extranjero". No será la primera: le ofrecieron irse a Camerún, pero su entorno se lo desaconsejó. "Me contaron experiencias complicadas". Si su plan A no sale, el B puede llevarlo a Panamá, Argelia o Brasil, donde trabajan algunos compañeros suyos. "Me cuentan que es duro, pero...". Dice que su presente nunca se lo hubiera imaginado -"siempre me he buscado bien la vida"-, pero su futuro lo ve claro. "En cinco años me veo trabajando para mí".

Inglés, asignatura pendiente

Mariola Ferri, de 26 años, partirá a Inglaterra en cuanto pasen las Navidades. Allí trabajará en hostelería. Su gran apuesta para 2012 es el inglés."De todas las ofertas me descartan por no dominarlo". Espera que la cosa mejore para poder volver pronto a Valencia.

Mariola se debatió entre estudiar administración y dirección de empresas o magisterio, pero se decidió por la primera "porque, claramente, tenía más salidas laborales". Desde que terminó en 2009 ha encadenado prácticas en banca y marketing con trabajos "más bien precarios" de camarera y recepcionista. "Estás ahí, de pie, con tu uniforme, y piensas: ¿para qué me ha servido? Es justo lo último que te imaginabas. En cuarto de carrera pensaba en comprarme un coche, porque lo lógico era encontrar un trabajo después de las prácticas. Aún no me lo acabo de creer". Su intención es pasar, como máximo, un año en el Reino Unido. "No me gustaría estar mucho tiempo fuera, pero tampoco volveré a cualquier precio. Lo haré si la cosa mejora y hay oportunidades laborales".

Medellín-Madrid-Shanghai

Julián Baena, arquitecto colombiano de 33 años, llegó a España en 2008 después de descartar Dubai. "Y a los tres meses ya estaba aquí la crisis". Aterrizó en la urbe china a comienzos de noviembre. En diez días encontró trabajo en un buen estudio de arquitectura.

Está apurando sus últimos días en Madrid. "Vendiendo enseres, la moto, arreglando papeleos, despidiéndome de amigos". Todo se precipitó antes del verano. El estudio en el que trabajaba parecía sortear la crisis. "Tenía un piso, una moto, vivía bien y había trabajo". Hasta que, para su sorpresa, lo despidieron en junio. "Primero busqué trabajo aquí". Tuvo ofertas mileuristas. Así que decidió probar suerte en Shanghái, donde había pasado largas temporadas por la Expo. "En diez días hice ocho entrevistas". Es consciente de los pros y los contras de su aventura china. "Voy a perder calidad de vida, pero lo contrarrestaré con dinero". Se ha puesto un límite de dos años en el país asiático. ¿Y el próximo destino? "No lo sé, Río de Janeiro quizá. Aunque volvería a Madrid, sin dudarlo".

Españoles: migrantes otra vez

Se van. Entre enero y septiembre de este año, 50.521 españoles han hecho la maleta rumbo al extranjero. Son un 36,6% más que los que tomaron esa decisión en 2010 (36.967, de los que 30.418 marcharon en los tres primeros trimestres). Así se desprende de las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE). Eso ocurre en un país donde, por primera vez en los tiempos recientes, la emigración supera a la inmigración: las llegadas, boyantes antaño, se han ralentizado este año mientras cobran auge las salidas. Es la factura de la crisis económica. Reino Unido, Francia, Estados Unidos y Alemania son los destinos preferidos.

Los españoles ganan terreno en las partidas. Tiene esta nacionalidad el 12,4% de las 407.214 personas que han emigrado entre enero y septiembre de este año, según las Estimaciones de Población Actual que realiza el INE —no desglosan cuántos son españoles por nacimiento y cuántos por adquisición de nacionalidad—. El ritmo de emigración general se acrecienta: las salidas de los tres primeros trimestres superan ya a todas las del año anterior (403.013), cuando el 9,2% de los emigrantes tenía pasaporte español.

Más hombres que mujeres, y sobre todo, jóvenes: esos son los que se van de España. Las estimaciones pormenorizadas de 2010 que ha difundido el INE permiten afinar el perfil de los emigrantes. Se trata de varones en mayor medida (58%), aunque en el caso de los españoles que salen la proporción es más equilibrada: 52% de varones y 48% de mujeres. “La diferencia se debe a que entre los extranjeros los hombres sufren un paro mayor que las mujeres. Las familias se fragmentan. Ellas se quedan porque conservan el empleo y ellos se van con algún hijo”, detalla el catedrático de Sociología Antonio Izquierdo, de la Universidad de A Coruña. Entre los españoles, hombres y mujeres sufren el paro casi por igual y parten en circunstancias similares.

La emigración a Alemania se ha duplicado entre enero y junio

La edad cuenta. El año pasado se registraron más de 10.000 partidas por cada cohorte de edad entre los 24 y los 36 años a nivel general. Sin embargo, en el caso de los españoles, la edad con mayores salidas se sitúa entre los 32 y los 36 años (en torno a un millar por cada grupo de edad). “Emigran los más jóvenes porque tienen mayor potencial”, señala el demógrafo Juan Antonio Fernández Cordón. “Es muy inquietante haber formado magníficamente a una población y que ahora se la mandemos a los países desarrollados”, lamenta. “Los que se van son jóvenes muy cualificados, con idiomas. Saben que lo que no hagan a los 35 años ya no lo harán”, afirma Izquierdo.

A tenor de los datos de 2010, el destino preferido es la Unión Europea: la meca del 36,5% de los emigrantes españoles. Los favoritos para instalarse son Reino Unido (4.004 españoles llegaron el año pasado) y Francia (3.561). Alemania se sitúa en tercer lugar (2.198), pero aparece como un destino en auge: en el primer semestre de 2011 ha recibido ya a 2.400 españoles (un 49% más que en mismo periodo de 2010), según las autoridades germanas. Fuera de Europa, el lugar más frecuente es EE.UU (2.988 personas), seguido de Argentina (1.995), Ecuador (1.890), Venezuela (1.798), Suiza (1.706) y Marruecos (1.113). Entre los países lejanos destacan China (emigraron 497 personas) y Australia (488).

Reino Unido, Francia y EE UU también son destinos preferentes

“En 2008, cuando empezó la crisis, afectó a los extranjeros. A partir de mayo de 2010 \[cuando el presidente Zapatero asumió el deterioro y anunció los primeros recortes\], se tomó conciencia de que afecta a los españoles y el sentimiento de estar al borde del abismo no ha hecho más que crecer”, analiza Andreu Domingo, subdirector del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona. Cree que esta salida tiene tintes de “cuestión emergente”. “Recibir mano de obra formada era el sueño del Reino Unido, Francia y Alemania cuando se firmó el tratado de Schengen, que apostaba por la movilidad intraeuropea”, plantea. “Al paro, la incertidumbre y la falta de expectativas se suman noticias de otros Gobiernos como el alemán que dicen ‘os estamos esperando”, describe Domingo, quien cree, además, en un posible “factor contagio” en la toma de esta decisión.

“Volvemos a una situación en la que la emigración es la vía para resolver el problema. Es una sangría”, observa Fernández Cordón. “El flujo migratorio sigue el ritmo de la crisis, por lo que es esperable que siga habiendo más salidas que llegadas”, pronostica Domingo. El mismo futuro pinta el INE en sus proyecciones hasta 2020. Solo para 2011 prevé 580.000 partidas y 450.000 llegada.

Fuente: El País

12.25.2011

Una vida mejor



trailer . corto- de la película con Daian Bichir sobre in trabajador indocumentado en LA. Accedan aquí

satirizando....

de políticas de migración por venir



copio tal cual un comentario a este video:
"
Rajoy sera racista todo lo q querláis vosotros socialistas pero en la mayoria de los Españoles pensamos igual que él, y esto es una realidad y si no mirad los resultados en las ultimas elecciones que España esta pintada de azul por los 4 costados, asi que España es racsta y a mucha honra ¡INMIGRANTES FUERA, YA¡ que ni un solo inmigrante pise suelo español mientras haya un solo español que pase hambre o no tenga trabajo.

Y quien piense replicar q lo piense dos veces porque habla contra españa.
"

12.21.2011

"Negro de mierda, te vamos a echar de España"

Una de las pocas organizaciones que tiene acceso al Centro de Internamiento de Aluche, la ONG jesuita Pueblos Unidos vuelve a denunciar "el trato inhumano, las agresiones, el racismo y la violación de derechos y libertades" que de manera "cotidiana" padecen las personas que acaban encerradas en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche, en Madrid.

A pesar de estar señalado desde hace años en numerosos informes de distintas ONG, de instituciones como el Defensor del Pueblo, de Naciones Unidas e incluso en una auditoría para la Unión Europea elaborada por la Red Migroeurop , como un "agujero negro del estado de derecho" las denuncias se siguen acumulando "sin que la situación apenas haya mejorado".

Marius Thom, camerunés estuvo más de 50 días encerrado en el polémico CIE de Aluche donde vio "peleas de todo tipo y hasta como un compañero argelino desesperado intentó ahorcarse por todo lo que estaba sufriendo. Solo te insultan, te humillan, te dicen de todo como negro de mierda tu vienes a robar a España , te vamos a mandar a tu país. A un chico de Mali que estaba en mi celda lo intentaron deportar 3 veces y como no pudieron, a la tercera llegó de Barajas con el cuello roto y la mano rota ". Thom ha contado su historia en la presentación del informe ''Miradas tras las rejas'' elaborado por el coordinador de Pueblos Unidos, Daniel Izuzquiza y la responsable de asuntos jurídicos en la entidad, Cristina Manzanedo; fruto de las 1.049 visitas que 16 voluntarios han realizado a 248 internos a lo largo del año, destapando hasta 173 casos de especial vulnerabilidad, como tener hijos menores de edad en España, estar embarazada, haber solicitado asilo o ser una potencial víctima de trata.

Como resultado de este cúmulo de "vulneraciones de los derechos básicos" Pueblos Unidos se ha visto obligado a presentar una media de dos denuncias mensuales por la vía penal por agresiones, torturas, trato inhumano o racismo por parte de la policía hacia los 248 internos que esta organización de jesuitas han atendido en el centro de internamiento de extranjeros de Aluche.

En el informe de esta organización se detalla que el 53 por ciento de los internos acaba siendo expulsado. Que el 80 por ciento son de origen latinoamericano o del África Subsahariana y que el 36 por ciento de los internos han sido detenidos en Madrid.

En este sentido, la organización denuncia un ingreso indiscriminado y una duración excesiva del internamiento. En total, el 60 por ciento de las personas visitadas llevaba más de 40 días en el CIE, pero sólo la mitad fueron expulsados. "La policía solicita y muchos juzgados de instrucción autorizan el internamiento de forma generalizada sin entrar a valorar las circunstancias concretas del caso", explica el informe. Izuzquiza, por su parte, plantea el por qué les internan "si saben que no les van a poder expulsar".

Según el trabajo, el 10 por ciento de estas personas había sufrido alguna "situación anómala" objeto de denuncia, lo que ha motivado que Pueblos Unidos haya interpuesto de media una queja cada quince días este año. En la actualidad, tienen cerca de 15 casos judicializados, diez de ellos por la vía penal relativas tanto a la "gestión colectiva de los castigos" en el CIE como a "lesiones" y "torturas" dentro de sus puertas o durante la deportación en el Aeropuerto de Barajas.

Sobre este asunto, Manzanedo ha explicado que a la hora de embarcar a una persona en un avión hay "una línea gris" para medir la "fuerza proporcional necesaria", pero también "hay líneas negras, como la violencia gratuita, las fracturas de huesos, los hematomas muy fuertes y visibles, los restos de sangre en la ropa" y demás indicadores que revelan "un uso desproporcionado" de la autoridad policial. "Ocurre, y somos testigos de ello, que expulsamos a la gente con más que palabras", ha añadido.

En menor medida han presentado denuncias por agresiones dentro del CIE a cargo de los funcionarios, aunque han documentado casos como el de una persona trasladada a un rincón sin cámaras y forzada mediante malos tratos hasta ceder su huella dactilar. Manzanedo ha apuntado que la mayoría de estas denuncias acaban en sobreseimiento por falta de mecanismos para aclarar si los hechos se produjeron o no.

Además, ha indicado que hay "múltiples obstáculos que impiden investigaciones eficaces" sobre las agresiones como la existencia de "puntos ciegos" sin cámaras de seguridad tanto en el CIE como en Barajas, la "imposibilidad de identificar al policía denunciado" porque, en muchos casos, no llevan visible su identificación ni facilitan a demanda el número de placa; y por la "pasividad del Ministerio Fiscal y de algunos juzgados de instrucción en el impulso de estas causas".

El Ministerio del Interior "no ha respondido a ninguna de las peticiones de entrevista ni a las cartas "enviadas por la Organización

Asimismo, el informe refiere situaciones "vejatorias" como la falta de retretes. Los internos duermen en módulos con celdas que comparten 8 personas y que no disponen de baño, por lo que deben pedir permiso a la policía para acudir, también por la noche. "Trato vejatorio es tener que orinar por la noche en un bote de plástico, vomitarte encima, orinar encaramándote a un lavabo, porque llamas por el interfono a la policía y no acude", ha añadido Manzanedo.

Pueblos Unidos exige al nuevo Gobierno que ponga fin a estas situaciones, primero, elaborando y aprobando el reglamento de regulación de los CIE que debió estar listo hace ya dos años y, después, procediendo al cierre de los centros, ya que consideran que no se puede "aplicar una política conculcando derechos fundamentales".

la nota aquí

12.09.2011

Momentos difíciles para los migrantes

Olga Pellicer
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Las aguas comienzan a moverse en las campañas para las elecciones de 2012 en Estados Unidos. Por lo pronto, las batallas se dan en los debates previos a la elección del candidato del Partido Republicano. Allí se pone en evidencia cuál es el ánimo general de ese partido, los temas prioritarios de su agenda y las posiciones hacia problemas que son de interés para México, como es la política hacia los trabajadores migratorios. Van de por medio 11 millones de mexicanos que se encuentran, la mayoría indocumentados, en Estados Unidos.

El problema de la migración no puede ser ajeno al ambiente de incertidumbre y desencanto que reina en Estados Unidos como resultado de la situación económica. El país no logra elevar los índices de crecimiento y se mantiene estancado el problema del desempleo que rebasa el 9%. El empeoramiento de la situación de las clases medias es cada día más evidente y el malestar entre quienes ya no pueden pagar sus hipotecas y aún menos mandar a sus hijos a la universidad se está generalizando. Ese es el estado de ánimo que explica movimientos que, desde la izquierda o la derecha, están expresando la crisis del american way of life. Allí están los jóvenes indignados que piden Ocupar Wall Street y las voces ultraconservadoras, listas a los reclamos irracionales, que se encuentran detrás del movimiento del Tea Party.

En los debates entre los precandidatos republicanos la migración ha ocupado un lugar importante como argumento que puede contribuir a levantar rechazos o simpatías entre las filas más conservadoras. La competencia, hasta hace poco, parecía definirse en términos de quién tomaba la posición más dura. Palabras como amnistía, que en otras épocas formó parte de las propuestas para regularizar la situación de inmigrantes indocumentados, han pasado a ocupar el lugar de un concepto esencialmente negativo, que se utiliza para descalificar a un precandidato dispuesto a justificar la violación de la ley en Estados Unidos.

Los argumentos para pedir la deportación de indocumentados (ilegales los llaman ellos) se han vuelto esencialmente jurídicos: han violado la ley, deben irse. Desde allí se camina a la petición para no otorgar educación a sus hijos, castigar a los empleadores que los utilizan, negarles cualquier servicio de salud y ver con simpatía las medidas estatales que autorizan la detención de una persona, simplemente por “parecer” un trabajador indocumentado.

Esa tendencia, que habla de la voluntad de congraciarse con la parte más conservadora del partido, ha tenido matices que se han corregido rápidamente. Tal ha sido el caso de Rick Perry, gobernador de Texas. No se le conoce por su simpatía hacia México, por lo contrario, se conoce su insistencia en pedir mayores fuerzas militares en la frontera e incluso el envío de dichas fuerzas al interior de México. Sin embargo, su conocimiento del tema de los inmigrantes en Texas lo llevó, en alguna ocasión, a calificar de personas sin corazón a quienes exigen negar educación a los hijos de inmigrantes indocumentados. Ha tenido que esforzarse para aclarar el sentido de sus palabras y no pasar por conciliador ante sus contendientes.

Más recientemente, la sorpresa la dio Newt Gingrich, un candidato que inesperadamente ha subido en las encuestas hasta ocupar el tercer lugar al momento de escribir este artículo (las encuestas varían semana a semana). Gingrich señaló que el Partido Republicano no se veía favorecido al forzar el exilio de inmigrantes que han estado en Estados Unidos durante años, han pagado impuestos y no han cometido algún delito. Aunque todos esperaban una rectificación, el hecho es que Gingrich ha mantenido su posición. Para algunos, con ello dificulta seriamente su nominación como candidato. Punteros de la actual competencia, como Mitt Romney, exgobernador de Massachusetts, se apresuró a declarar que la posición de Gingrich equivalía a una amnistía. Sin embargo, para otros, ha introducido un elemento de racionalidad en el debate que, a la larga, favorecerá al Partido Republicano.

Los últimos tienen gran parte de razón. En efecto, una vez terminada la primera etapa que es conseguir la nominación, los republicanos se verán obligados a moderar su exigencia en el tema de la inmigración por dos motivos. La primera es la importancia del voto hispano que demostró ser un elemento importante para decidir la votación a favor de Obama en algunos de los llamados “estados que oscilan”. No se debe perder de vista lo necesario que es triunfar en tales estados cuando se llega a la decisión final del colegio electoral. Para los hispanos, la política en materia de migración tiene una fuerte influencia para saber cómo orientan su voto.

De otra parte, un diagnóstico serio del papel de los inmigrantes en la economía de Estados Unidos lleva a valorar la contribución de los indocumentados, conocidos por la excelencia de su trabajo en labores intensivas de mano de obra o en su buen dominio de algunas técnicas en la recolección de frutas y legumbres o en jardinería o, en el caso de mujeres, en cuidados hospitalarios y muchos otros. Después de haber pasado una ley muy represiva contra los inmigrantes en Alabama, el estado ha resentido la pérdida de cosechas enteras que normalmente levantan, y saben cómo hacerlo, mexicanos indocumentados. Lo cierto es que a pesar de “violar la ley” los indocumentados mexicanos contribuyen bastante más a la economía de Estados Unidos de lo que quieren reconocer quienes manejan el problema desde llamados emotivos, sólo útiles para satisfacer la extrema ideologización del tema en momentos de malestar económico.

Es muy probable, entonces, que surja un discurso menos agresivo cuando la contienda no sea para atraer la ola conservadora republicana sino para derrotar a Obama. Al llegar a ese punto, la batalla puede tomar otros cauces. El presidente demócrata tiene en su haber muchas contradicciones en materia migratoria. No pudo someter al Congreso la ley que había prometido (no se daban las condiciones para ello dado el bloqueo republicano) y el hecho es que el número de deportados a México durante su administración ha sido el más alto de las últimas décadas. En efecto, se calculan en el orden de 400 mil. Estas deportaciones, el refuerzo de las medidas de control en la frontera y la caída de actividades que emplean mano de obra mexicana, como la construcción, han resultado en una reducción a prácticamente cero del número de trabajadores migrantes de México hacia Estados Unidos en el último año.

Más allá de la dinámica de las elecciones, de la reducción del crecimiento en Estados Unidos, toda la situación apunta hacia condiciones desfavorables para los migrantes mexicanos. La posibilidad de construir un acuerdo laboral que permita regular y utilizar mejor la mano de obra mexicana en Estados Unidos parece políticamente muy lejano. Su incorporación con posibilidades de empleo y remuneración digna a las zonas expulsoras de México de ninguna manera están aseguradas. La válvula de escape que siempre ha sido irse del otro lado se está cerrando. ¿Qué están pensando al respecto los políticos mexicanos? ¿Qué hacer internamente y cómo conducir el diálogo con las fuerzas que decidirán sobre el tema en Estados Unidos?